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EEUU-Groenlandia

Trump pone precio a Groenlandia: 700.000 millones de dólares para tener la isla ártica

Trump: "Me encantaría llegar a un acuerdo con ellos, pero de una forma u otra, tendremos a Groenlandia"

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

La administración estadounidense está comenzando a asignar cifras reales a una propuesta que, durante mucho tiempo, parecía más una ocurrencia extravagante. La adquisición de Groenlandia podría ascender a 700.000 millones de dólares, en medio de los esfuerzos internos que lleva a cabo el equipo de Donald Trump para estudiar la posibilidad de incorporar este vasto territorio ártico.

Fuentes cercanas a la Casa Blanca indican que el secretario de Estado, Marco Rubio, tiene la tarea de elaborar y presentar en las próximas semanas una propuesta oficial de compra, considerada internamente como un asunto de alta prioridad, informa la NBC norteamericana.

A pesar de todo, tanto Dinamarca como el propio gobierno autónomo de Groenlandia han respondido con firmeza y claridad. La ministra de Asuntos Exteriores groenlandesa, Vivian Motzfeldt, afirmó durante su visita a Washington que «Groenlandia no desea ser propiedad, estar gobernada ni integrarse en Estados Unidos», destacando la fuerte presión política que percibe la población, algo sin precedentes.

Por su parte, la ministra de Recursos Minerales de la isla, Naaja Nathanielsen, reconoció que esta tensión está generando inquietud generalizada, afectando incluso al bienestar y al ambiente social. Trump, sin embargo, no retrocede en sus declaraciones y recientemente dijo: «Me encantaría llegar a un acuerdo con ellos. Pero de una forma u otra, tendremos a Groenlandia».

El interés de Trump por Groenlandia responde a razones estratégicas y económicas de peso. La isla ocupa un lugar estratégico en el Ártico, zona de creciente competencia entre Estados Unidos, Rusia y China. Ya cuenta con presencia militar estadounidense, destacando la base de Pituffik (Thule), fundamental para los sistemas de alerta temprana contra amenazas rusas.

Además, alberga importantes depósitos de minerales críticos y tierras raras, con un valor potencial que se mide en billones de dólares, aunque su extracción actual sigue siendo muy limitada por las condiciones extremas.

Algunos asesores de la Casa Blanca creen que la compra directa no es la única opción viable. Una alternativa que se baraja es establecer un pacto de libre asociación, parecido a los que EEUU mantiene con naciones del Pacífico como Micronesia o Palaos: esto otorgaría a Washington mayor influencia y presencia militar a cambio de apoyo financiero, sin necesidad de una anexión plena. Esta vía resultaría notablemente más económica que los entre 500.000 y 700.000 millones de dólares estimados para una adquisición total.