Internacional

López Aguilar blanqueó en un discurso a Qatar días antes de la ‘resolución de la infamia’

A pesar de los intentos del grupo socialista en el Parlamento Europeo y del PSOE en contener el Qatargate a la hasta hace poco vicepresidenta de la Eurocámara, Eva Kaili, los datos e informaciones que van apareciendo dejan un reguero de interrogantes que aún no han sido aclarados por sus protagonistas. Uno de ellos, tiene que ver con el discurso del ex ministro socialista español, Juan Fernando López Aguilar, tres días antes de la votación de la resolución sobre las violaciones de derechos humanos en Qatar que más que condenar las violaciones de derechos y libertades fundamentales de aquel país estaba repleta de parabienes.
López Aguilar, presidente también de la Comisión de Derechos Civiles que respaldó levantar los visados a los turistas qataríes, apoyó claramente al país en cuestión al señalar que «el Parlamento Europeo no puede exigirle nuestros mismos estándares de derechos fundamentales». El eurodiputado socialista pareció olvidar que muchas de las medidas restrictivas que la UE ha aprobado contra países como Egipto o Irán están basados en las violaciones de derechos humanos, algunas de las cuales como la pena de muerte, es compartida entre todos ellos.

El ex ministro español manifestó ante el pleno que “este Parlamento no puede revisar la decisión de la FIFA” frente a aquellos que habían apoyado una investigación sobre la concesión del campeonato mundial de fútbol al país del Golfo Pérsico. También le parecía paradójico que se hubiera intensificado la presión sobre Qatar en aquellos días iniciales del Mundial para hablar de su pobre desempeño en derechos humanos, derechos laborales y la discriminación contra la mujer o personas por su orientación sexual.
López Aguilar, exministro de Justicia español en tiempos de Zapatero, se mostró convencido de que el camino correcto con Qatar era la exención de visados «porque incentiva, a través del intercambio, la mejora en los derechos humanos y en las libertades». Una aserción muy poco realista, pues el levantamiento de las restricciones a viajar no tiene una consecuencia directa sobre el respeto de los derechos y libertades en los países afectados. Véase el caso de Venezuela y España donde no existe necesidad de visado y no ha representado ninguna apertura del régimen autoritario de Nicolás Maduro.

Sorprende que la única exigencia de López Aguilar en la parte final de su discurso fuera para pedir a Qatar que informara anualmente de sus progresos en derechos laborales, derechos humanos y no discriminación, dando por hecho que sólo iba a haber progresos y contribuyendo así a construir un relato positivo sobre el país árabe.

La alocución de López Aguilar estuvo en la línea de la retórica socialista imperante hasta el estallido del escándalo Qatargate. El mismo 21 de noviembre que se dirigió al pleno de la Eurocámara el español también lo hizo la eurodiputada detenida, Eva Kaili, para expresarse en estos términos: «El Mundial de Qatar es la prueba, en realidad, de cómo la diplomacia deportiva puede lograr una transformación histórica de un país, con reformas que han inspirado al mundo árabe».

Otro socialista, Marc Tarabella, investigado por la justicia belga afirmó: «La situación no es perfecta en Qatar, hay mucho progreso por hacer, pero el país está comprometido con las reformas. La organización del campeonato mundial de fútbol ciertamente fue el elemento que aceleró estas reformas».