Internacional

La junta militar de Birmania reconoce la victoria de Aung San Suu Kyi, que se acerca a la presidencia

El actual presidente de Birmania, Thein Sein, y los militares del país, un cuerpo con gran fuerza, han reconocido y felicitado a Aung San Suu Kyi, quien recientemente arrasó en las elecciones democráticas celebradas en el país, las primeras en 25 años, con un abrumador 80% de votos favorables.

El actual líder del país ha confirmado que aceptarán los resultados y se sentarán con Suu Kyi para comenzar las conversaciones por la reconciliación nacional, aunque aún está pendiente cerrar una fecha y un lugar para que comiencen estas conversaciones.

El ejército impuso la cláusula de prohibir la presidencia a alguien con hijos foráneos expresamente para impedir la llegada de Suu Kyi al poder

El actual gobierno de Thein Sein es un grupo semi-civil que gestiona el país desde que los militares les cediesen el poder en 2011. Esta sólida afirmación actual sentará las bases para una transición cómoda. “El gobierno respetará la decisión del pueblo y trabajará para transferir el poder en paz siguiendo todos los pasos” han asegurado a través de un comunicado publicado en la red Facebook.

También ha recibido el partido ganador, la ‘Liga Nacional para la Democracia’ la felicitación de las fuerzas armadas, el órgano del que se espera ponga más pegas durante todo este proceso. Una de las principales cláusulas que, sobre el papel impedía a Suu Kyi llegar a la presidencia estribaba en la imposibilidad de darle el poder a alguien con hijos nacidos en el extranjero, una medida inventada por el ejército expresamente para evitar darle el poder a ella.

Ahora el líder militar Min Aung Hlaing también se sentará en las conversaciones por la reconciliación y la eventual eliminación de esa cláusula restrictiva.

«Yo tomaré las decisiones del país»

Por su parte, la propia Suu Kyi se ha mostrado desafiante durante las últimas horas, afirmando que ella será la líder del país sin importar a quién se designe presidente en la primera sesión del nuevo parlamento que se celebrará el próximo lunes y para la que, obviamente, seguirá vigente la cláusula que le impide ser designada presidenta.

“Ya encontraremos un presidente, pero eso no impedirá que yo tome todas las decisiones como la líder del partido que ganó las elecciones” afirmó la política en una entrevista con la BBC este martes.

Por su parte, en Washington se abrazó el resultado de las elecciones como una victoria para la población, pero seguirán monitorizando el proceso democrático y su evolución antes de plantearse levantar las sanciones que actualmente pesan sobre Birmania por parte de los Estados Unidos.