Internacional
TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO

EEUU despliega el poderoso Abraham Lincoln en Irán tras la sangrienta represión del régimen ayatolá

El grupo de aviones del portaaviones USS Abraham Lincoln incluye destructores con misiles Tomahawk y cazas F-35C/F-A18

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha anunciado este lunes la llegada del portaaviones USS Abraham Lincoln y los buques de guerra de su grupo de ataque a Oriente Medio, en una maniobra que refuerza la potencia de fuego y la capacidad defensiva de Washington frente al régimen de los ayatolás. La medida ofrece al presidente de EEUU Donald Trump la opción de lanzar un ataque contra Irán en respuesta a la brutal represión de manifestantes.

Estados Unidos ha dado un paso decisivo en la escalada de tensión con Irán. El portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate ya han entrado en Oriente Medio, una maniobra que refuerza de forma significativa la capacidad ofensiva y defensiva de Washington frente al régimen de los ayatolás. El despliegue se produce tras los informes sobre la masacre de miles de manifestantes iraníes, reprimidos con extrema violencia por las fuerzas del régimen islámico. Más de 30.000 manifestantes han muerto durante la ola de protestas en Irán, según datos internos del Ministerio de Salud del régimen de los ayatolás. Hace días, se estimaba que 16.500 manifestantes habían muerto y alrededor de 330.000 habían resultado heridos, según un informe elaborado por médicos que trabajan dentro del país, publicado el domingo 18 de enero.

El recuento interno contradice la cifra oficial de 3.117 muertos, anunciada el 21 de enero por sectores de línea dura del régimen que reportan directamente al líder supremo, Alí Jamenei, y evidencia las profundas divisiones internas en el poder de los ayatolás en Irán.

La llegada del Abraham Lincoln ofrece al presidente de Estados Unidos Donald Trump un abanico completo de opciones militares en caso de que decida actuar contra Teherán. La Casa Blanca lleva días advirtiendo de que una gran fuerza naval se dirige a la región, aunque Trump ha insistido públicamente en que todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre un ataque directo. «Tenemos una fuerza muy grande yendo hacia Irán. Preferiría que no ocurriera nada, pero los estamos vigilando muy de cerca», declaró el presidente la semana pasada.

Trump ya se echó atrás a comienzos de mes ante una operación militar contra Irán, pero no ha descartado los ataques después de que el régimen haya respondido con una represión sangrienta a las protestas internas.

La región llevaba meses sin la presencia de un portaaviones estadounidense, después de que el USS Gerald R. Ford fuera enviado al Caribe en otoño ante el aumento de las tensiones con Venezuela. El Abraham Lincoln, que hasta ahora operaba en el mar de China Meridional, recibió órdenes directas de desplazarse a Oriente Medio, en una clara señal de que Washington considera la situación con Irán como una prioridad estratégica inmediata.

El portaviones transporta una potente ala aérea compuesta por cazas F-35C y F/A-18, además de aviones EA-18G Growler, especializados en guerra electrónica y capaces de neutralizar los sistemas de defensa enemigos. Acompañando al Abraham Lincoln viajan al menos tres destructores de la Marina estadounidense, equipados con misiles de crucero Tomahawk, capaces de golpear objetivos en profundidad dentro del territorio iraní.

El despliegue naval se suma a un refuerzo aéreo y defensivo sin precedentes en la zona. Estados Unidos ha trasladado cazas F-15E a una base en Jordania y está desplegando sistemas antimisiles Patriot y THAAD, diseñados para proteger instalaciones estadounidenses y aliados regionales frente a posibles represalias iraníes. Parte de este material ya se encuentra en la región, y el resto llegará en las próximas semanas.

Teherán mantiene su discurso desafiante

Teherán mantiene un discurso desafiante y amenaza con responder a cualquier ataque, elevando el riesgo de una confrontación directa que podría desestabilizar todo Oriente Medio. La llegada del Abraham Lincoln deja claro que Washington está dispuesto a enseñar músculo militar y a responder con contundencia si el régimen de los ayatolás continúa con la represión interna o cruza nuevas líneas rojas.