Apenas dos años después de estrenarlo, EEUU da marcha atrás con su fusil de asalto M7: el M8 que llega en diciembre será más corto, más ligero y tendrá un cargador de 25 balas en lugar de 20
El Ejército estadounidense sustituirá el M7 por un fusil más ligero y manejable tras las críticas de sus soldados
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El Ejército de Estados Unidos lleva años trabajando en la renovación de las armas que utilizan sus soldados de infantería. El objetivo es sustituir los fusiles empleados durante décadas por otros capaces de ofrecer mejores prestaciones, especialmente en combates a larga distancia. Uno de los cambios más importantes llegó en 2024, cuando comenzó la incorporación del M7, un fusil fabricado por Sig Sauer que utiliza munición de 6,8 milímetros. Su llegada suponía un avance respecto a las antiguas carabinas M4A1, aunque los militares que empezaron a utilizarlo pronto encontraron algunos inconvenientes. El peso, las dimensiones y el desgaste de determinados componentes terminaron poniendo en cuestión una de las grandes apuestas del Ejército estadounidense.
Y ahora, apenas dos años después de comenzar su distribución, Estados Unidos prepara la llegada de otro fusil que pretende corregir buena parte de esos problemas. Se trata del M8, desarrollado por el mismo fabricante y cuya entrega a las primeras unidades militares está prevista para diciembre de 2026. El nuevo modelo pesa aproximadamente medio kilo menos, incorpora un cañón casi nueve centímetros más corto y presenta modificaciones destinadas a facilitar su manejo. También se ha desarrollado un cargador de 25 cartuchos, frente a los 20 que utilizaba inicialmente el M7, aunque todavía debe superar las evaluaciones militares antes de que se confirme su distribución. Pero el cambio llega cuando el Ejército ya ha recibido decenas de miles de fusiles del modelo anterior.
EEUU prepara la sustitución del fusil M7 tras las quejas de sus soldados
El M7 comenzó a incorporarse a las unidades estadounidenses en 2024 dentro del programa Next Generation Squad Weapon, conocido por sus siglas NGSW. Su desarrollo respondía a la necesidad de disponer de armamento más eficaz frente a objetivos situados a mayor distancia y equipados con sistemas modernos de protección balística. Sin embargo, las primeras experiencias de los soldados no fueron tan satisfactorias como se esperaba. El fusil resultaba pesado, especialmente cuando llevaba instalado el supresor, y su longitud complicaba determinados movimientos. También aparecieron quejas relacionadas con el desgaste de los cañones y otros componentes sometidos a las elevadas presiones de la nueva munición.
Según informó Military Times, Sig Sauer ha reconocido la importancia de estas observaciones para desarrollar el M8. Dave Buehler, vicepresidente de fabricación de la compañía, explicó que el diseño del M7 estaba condicionado por las exigencias originales del contrato militar, mientras que el nuevo modelo incorpora las recomendaciones recibidas de los propios soldados. La modificación también afecta a las compras previstas. Los documentos presupuestarios estadounidenses no contemplan nuevas adquisiciones del M7 durante el ejercicio fiscal de 2027, después de que el Ejército haya recibido aproximadamente 50.000 unidades.
El nuevo fusil M8 será más corto y ligero que su antecesor
La reducción del peso ha sido una de las prioridades de Sig Sauer. El M7 superaba los cuatro kilos sin supresor y se acercaba a los cinco cuando llevaba instalado este dispositivo. Las antiguas carabinas M4A1, en cambio, pesaban menos de tres kilos descargadas. Para reducir esa diferencia, los ingenieros han modificado varias partes del arma. El M8 pesa algo más de medio kilo menos que su predecesor y dispone de un cañón aproximadamente 8,9 centímetros más corto, lo que permite manejarlo con mayor comodidad.
También se ha sustituido la culata plegable por otra fija y se ha reforzado el guardamanos. Esta última modificación responde a problemas detectados durante las pruebas, especialmente cuando determinados movimientos afectaban a la alineación de los dispositivos de puntería. La compañía asegura que los soldados familiarizados con el M7 podrán adaptarse rápidamente al nuevo fusil, ya que ambos comparten buena parte de su funcionamiento.
Un cargador de 25 balas para corregir otra de las limitaciones del M7
La capacidad del cargador también había provocado críticas. Mientras que el M4A1 utiliza habitualmente cargadores de 30 cartuchos de 5,56 milímetros, el M7 llegó con otros de 20, debido al mayor tamaño de la munición de 6,8 milímetros. Sig Sauer ha desarrollado ahora una alternativa de 25 cartuchos. El cambio permitiría aumentar la cantidad de munición disponible en cada cargador, aunque seguiría por debajo de la capacidad de las armas anteriores.
No obstante, su incorporación todavía no está confirmada para las primeras entregas del M8. Según explicó Josh Shoemaker, responsable de producto de defensa de Sig Sauer, los nuevos cargadores se encuentran en fase de evaluación y necesitan la aprobación del Ejército estadounidense. La munición de 6,8×51 milímetros seguirá utilizándose en ambos fusiles. Su adopción responde al interés militar por mejorar el rendimiento a larga distancia y la capacidad de penetración frente a determinadas protecciones balísticas.
Cuándo llegará el M8 y qué ocurrirá con los 50.000 fusiles M7
Las primeras unidades del M8 comenzarán a distribuirse en diciembre entre soldados destinados en Fort Bragg, Carolina del Norte. Así lo confirmaron responsables de Sig Sauer a Military Times, aunque todavía no se ha concretado un calendario para sustituir todos los fusiles anteriores. El Ejército tampoco ha anunciado qué hará con los aproximadamente 50.000 M7 que ya tiene en su inventario. Entre las posibilidades mencionadas por el fabricante figuran destinarlos a unidades de instrucción, transferirlos a la Guardia Nacional o aprovechar algunos de sus componentes para transformarlos en M8.
La renovación del armamento estadounidense incluye además la ametralladora M250, también fabricada por Sig Sauer, que sustituirá progresivamente a la M249. Sus entregas están previstas para el primer semestre de 2027.