Poca gente lo sabe, pero el español fue el idioma principal en EE.UU. mucho antes que el inglés
Los más optimistas creen que el español sustituirá al inglés como idioma principal en Estados Unidos (EE.UU.). Pero de lo que nadie puede dudar es de que el castellano llegó a esas tierras mucho antes. La historia lingüística del país norteamericano es más compleja de lo que se cree.
La prueba es un estudio del Centro Virtual Cervantes (CVC). Durante siglos el español fue la lengua de prestigio y de uso administrativo en varias regiones que hoy forman parte de los Estados Unidos.
Una prueba de ello es la fuerte presencia que tiene el español en los nombres de los edificios históricos, de las calles y, en general, en la historia colonial estadounidense.
El español fue el idioma principal en Estados Unido antes que el inglés
Hay ciudades donde el uso del español todavía es mayoritario en Estados Unidos. Sin embargo, lo que ahora es excepcional en un momento de la historia fue la norma.
La presencia del castellano en territorio estadounidense se remonta a 1513, cuando Juan Ponce de León lo introdujo en La Florida. A partir de ahí, la expansión de los conquistadores españoles dio lugar a los llamados Territorios Españoles Fronterizos, que incluían Florida, Luisiana y gran parte del Suroeste.
El estudio del Centro Virtual Cervantes señala que en estas regiones el español se convirtió en lengua de prestigio durante un periodo de entre dos y tres siglos, aproximadamente desde mediados del siglo XVII hasta la primera mitad del XIX.
La colonización avanzó de forma desigual según la zona. Nuevo México tuvo asentamientos permanentes desde 1598 y Texas desde 1659.
Arizona comenzó a explorarse en la década de 1530, mientras que California fue la última gran región del Suroeste en incorporarse al mundo hispano, con la primera misión en San Diego en 1769.
Cuándo comenzó el inglés a imponerse al español en EE.UU. como lengua común
El dominio institucional del español empezó a retroceder tras la independencia de México en 1821 y, sobre todo, después de la guerra entre Estados Unidos y México (1846-1848).
El Tratado de Guadalupe Hidalgo supuso la cesión a EE.UU. de enormes territorios al oeste de Texas. A partir de ahí, la sociedad norteamericana comenzó a cambiar.
Hubo un giro lingüístico decisivo. Según el CVC, cuando Texas y California se incorporaron como estados (en 1845 y 1850) el inglés fue declarado inmediatamente lengua única en la enseñanza pública, en los tribunales y en la administración.
Sin embargo, el proceso no fue uniforme. Arizona y Nuevo México no se convirtieron en estados hasta 1912, en parte porque la mayoría de su población era hispana e hispanohablante, lo que dificultaba imponer el inglés como única lengua administrativa.
Las pruebas de que el castellano sigue formando parte de la cultura de Estados Unidos
Aunque el inglés terminó imponiéndose institucionalmente, la huella del español quedó para siempre. Por ejemplo, los colonos ingleses adoptaron numerosas palabras españolas relacionadas con la geografía, la vida rural y la cultura del Suroeste.
Términos como canyon, mesa, arroyo, ranch, rodeo o vaquero pasaron al vocabulario inglés desde los primeros contactos entre ambas culturas.
También numerosos topónimos mantienen origen español, desde ciudades como Los Ángeles o San Diego hasta accidentes geográficos como el Río Grande o la Sierra Nevada.
Además, las nuevas olas migratorias desde México, el Caribe y América Latina volvieron a reforzar la presencia del español. Hoy, el idioma se ha extendido por todos los estados y sigue siendo la segunda lengua más hablada del país.