Grandes asesinos de masas: la muerte de Heinrich Himmler
¿Sabes quién fue Heinrich Himmler? Te contamos la curiosa muerte de este alto mando del nazismo.
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El próximo 23 de mayo, se cumplirán 77 años de la muerte de Heinrich Himmler, uno de los oficiales más temidos de alto mando y líder de la SS. Este hombre fue uno de los grandes asesinos de masas, puesto que era uno de los que más poder tenía del Tercer Reich. Como bien se sabe, fueron muchos nazis líderes quienes decidieron acabar con su vida tras ser condenados a muerte por sus maléficos actos.
Una muerte impactante
La muerte de Heinrich Himmler fue impactante, ya que el hombre de 45 años habría acabado con su vida con cianuro, un par de semanas tras haber perdido la guerra. Fue el 23 de mayo de 1945 cuando Himmler decidió suicidarse. Una semana antes, el 30 de abril de 1945, fue el líder de este partido, Adolf Hitler quien terminó suicidándose en su búnker de Cancillería del Reich en Berlín.
Entre los grandes asesinos de masas: la muerte de Heinrich Himmler fue una de las más comentadas, puesto que éste sujeto se había logrado fugar y desde entonces no se conocía su paradero. En torno a 20 días después del final de la guerra, específicamente el 22 de mayo de 1945, tres hombres se habrían acercado a un control aliado al norte de Alemania.
Por supuesto, cuando Heinrich Himmler decidió darse a la fuga, este cambió su aspecto, no obstante, fue un sello en su identificación falsa lo que lo hizo delatar ante estos soldados británicos. En sus documentos falsificados, se podía leer que su nombre era Heinrich Hizinger, y que su cargo era de sargento.
A la inteligencia británica ya le había llegado la información de que, ciertos miembros de la SS estaban tratando de escapar con identificaciones falsas, tal y como sucedió en el caso de Heinrich Himmler. Todos estos nazis tenían sus documentos falsos comunes, como, por ejemplo, la unidad del ejército a la que pertenecían y el sello en sus identificaciones.
¿Cómo fue la muerte de Heinrich Himmler?
Tras haber sido llevado a prisión, este alto mandatario nazi pidió que lo entrevistase un oficial de alto rango. Los soldados no sabían realmente su nombre, ya que, se había rasurado el característico bigote y además tenía un parche en el ojo. Tras identificarse ante la justicia, se le llevó a un interrogatorio donde se corroboró su verdadera identidad.
Horas más tarde, uno de los médicos, específicamente el capitán Wells, quien era el encargado de hacerle la revisión a Heinrich Himmler, se percató que el hombre contaba con un pequeño objeto azul dentro de su boca. Inmediatamente intentaron quitárselo, pero en su intento de forcejeo, la muerte de Heinrich Himmler fue inevitable, cuando este mordió la cápsula.
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