Los artilugios más extraños de los agentes secretos reales
¿Conocías estas asombrosas historias de los extraños artilugios de los agentes secretos reales? No te las pierdas, sigue leyendo.
¿Cómo ser agente secreto?
¿Cómo es un agente secreto del M16?
Diarios históricos codificados
Los espías han existido desde la antigüedad, pero en la Segunda Guerra Mundial las agencias crearon armas indetectables, aparatos de escucha, mini cámaras y toda una serie de artilugios que ayudaban a los agentes secretos a engañar al enemigo y cumplir con éxito sus misiones. Los servicios de inteligencia, hasta el día de hoy, no tienen nada que envidiarle a Q, el oficial que creaba los dispositivos para James Bond, como el boli granada o el asiento eyectable. Aquí te contamos algunos de estos originales dispositivos.
El paraguas asesino
Georgi Markov, un crítico del sistema búlgaro exiliado en Londres, caminaba por el puente de Waterloo en septiembre de 1978, cuando se cruzó con un hombre que llevaba un paraguas. Al instante, cayó desplomado y, a los 3 días, murió.
En su autopsia, se halló un pequeño proyectil de metal con la droga ricina. Luego se descubrió que, en un mecanismo del paraguas, se ocultaban las ampollas de veneno, las que salían disparadas al presionar un botón.
El beso de la muerte
Las mujeres tenían mejores oportunidades que los hombres para esconder dispositivos, en su bolso y en su maquillaje, y el más interesante es un lápiz labial que usaba una espía de la KGB, el que fue encontrado en 1965.
Este cosmético era en realidad una pequeña pistola de calibre 4,5 mm, que disparaba un solo tiro y le daba a la agente la oportunidad de huir. El lápiz labial fue apodado “El beso de la muerte”.
Buzones de correo muertos
La CIA encontró un método muy efectivo para transmitir mensajes a sus agentes secretos en Moscú sin levantar sospechas. Abrían el vientre de una rata muerta, extraían sus intestinos, en su lugar colocaban un cilindro de metal con el mensaje y cerraban el abdomen con velcro.
Para que los gatos hambrientos no las comieran, las rociaban con salsas fuertes o picantes, como tabasco. También se usaban palomas u otros animales, a los que se les llamaba “buzones de correo muertos”.
Dispositivo de escucha en una copa de vodka-Martini
Un artilugio como este podría haber sido ideal para James Bond, sin embargo, el micrófono fue usado en la vida real por el detective privado Hal Lipset en los años 60.
Este dispositivo de escucha consistía en una antena, que era un palillo, en el que se pinchaba la aceituna ahuecada, que contenía un micrófono y un transmisor. Se colocaba en la copa del cóctel de vodka-Martini, para escuchar las conversaciones.
Micrófonos en zapatos
El famoso teléfono en la suela del zapato de Maxwell Smart (Super Agente 86), el personaje de Mel Brooks, no parece estar tan lejos de la realidad.
Los Estados Unidos daba a sus diplomáticos en Rumanía, en la década de 1960, zapatos cuya suela contenía un micrófono y, durante la Segunda Guerra Mundial, escondían hojas de afeitar en las suelas de los zapatos de los combatientes, para que pudieran cortar las cuerdas si eran capturados.
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