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Descubrimientos

Los arqueólogos no salen de su asombro: descubren un sarcófago infantil de hace 1500 años en un pueblo de Burgos

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Un hallazgo inesperado en las afueras de una pequeña localidad del norte de Burgos  ha captado la atención de la comunidad científica.

En principio, parecía restos de piedra abandonada entre escombros, pero realmente se trataba de un sarcófago infantil de hace unos 1.500 años, cuya relevancia histórica aporta nueva luz sobre la organización social y las prácticas funerarias de la España visigoda.

Este descubrimiento ha generado gran interés entre arqueólogos y especialistas en patrimonio.

Hallazgo arqueológico en Burgos: un sarcófago infantil de hace 1.500 años sorprende a los expertos

El hallazgo se produjo de manera casual en Tartalés de Cilla, una pedanía ubicada junto al Desfiladero de la Horadada. Allí apareció un sarcófago infantil tallado en piedra caliza, con una antigüedad estimada de los siglos VI-VII d.C.

La pieza, según informa la Junta de Castilla y León, se conserva sorprendentemente bien, a pesar de carecer de la tapa original, y constituye un ejemplo excepcional de funeraria altomedieval destinada a infantes.

El ataúd presenta forma trapezoidal, con dimensiones reducidas (menos de un metro de largo y un ancho que disminuye de la cabecera a los pies) acorde a su función. En el interior se aprecian marcas de cincel que evidencian un trabajo artesanal cuidadoso, realizado con técnicas tradicionales de cantería.

Decoración geométrica y significado social del sarcófago infantil visigodo

El exterior de la pieza muestra un acabado decorativo mucho más elaborado que su interior funcional. A lo largo de los lados largos se tallaron círculos acanalados dentro de rectángulos, un patrón geométrico característico de la época.

Este estilo ornamental ha sido identificado también en enterramientos de adultos en La Bureba, Tubilla del Agua y Ubierna, indicando la continuidad de talleres especializados en la región.

El hecho de que se haya destinado un sarcófago de estas características a un niño sugiere la pertenencia de la familia a una élite social. Únicamente grupos adinerados podían permitirse este tipo de bienes funerarios, cuya elaboración requería recursos y mano de obra cualificada.

La datación se ha confirmado mediante comparaciones tipológicas con sarcófagos visigodos y análisis de carbono 14.

Importancia del Desfiladero de la Horadada en la época visigoda

Este hallazgo también refuerza la relevancia estratégica y cultural del Desfiladero de la Horadada durante los siglos VI y VII. La presencia de un sarcófago infantil tan elaborado indica la existencia de jerarquías sociales consolidadas.

Otros yacimientos cercanos, como la fortaleza de Tedeja en Trespaderne o el templo de Santa María de los Reyes Godos, corroboran que la zona estaba habitada por una élite con acceso a recursos significativos.

Dónde puedo ver el sarcófago infantil

Tras su recuperación, el sarcófago fue trasladado al Museo de Burgos, donde se sometió a limpieza y estudio preliminar. La pieza se integra actualmente en la exposición temporal de «Nuevos Ingresos», abierta al público hasta marzo de 2026. Las autoridades culturales valoran su incorporación definitiva a la colección permanente de la Sección de Arqueología.

Para historiadores y visitantes, el sarcófago infantil de Tartalés de Cilla ofrece una conexión tangible con la vida y las prácticas funerarias de la Hispania visigoda.