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La verdad sobre la vida de Cañita Brava: «No estoy en la indigencia»

Santiago Segura ha salido a aclararlo

  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de la vida de los demás. Antes en La Vanguardia.

A sus 80 años, Cañita Brava sigue siendo uno de los rostros más queridos de la saga Torrente, en la que participa desde la primera de las películas y en todas ellas insiste en pedir sus «seis mil pesetas de whisky», una deuda que ya va para 30 años. Pese a ser una estrella de la televisión en los años 90, su vida no ha sido un camino de rosas y tampoco ha tenido grandes fortunas. Con el estreno de Torrente presidente, ha vuelto a la actualidad, aunque al mostrar cómo vive y explicar los problemas de salud que padece, todo apuntaba a que vive en malas condiciones, algo que su amigo Santiago Segura ha querido explicar y matizar.

En el mes de febrero, el gallego aparecía en el programa Y ahora Sonsoles, donde mostró su casa. Lejos de los grandes lujos de una vida de la televisión, Cañita tiene que compartir piso. «Bienvenido seas, te voy a presentar la casa. Vivo con cinco compañeros, cobro una pensión de 450 euros y pago un alquiler de 247 €, gastos incluidos. Tenemos que pagar la luz y la subida del piso», así daba la bienvenida a las cámaras de Antena 3. «Me gustaría tener un piso, y si no sale, mala suerte. Confío en que sí, hay que tener fe», así confirmaba que no es la manera en la que pensaba llegar a la tercera edad, aunque no pierde la esperanza de mejorar.

Desde que apareció en programas como El semáforo, su popularidad aumentó en un momento en el que no había redes sociales e internet no era nada accesible para todo el mundo. De haber sido así, el gallego hubiese podido hacer fortuna en TikTok e Instagram y quién sabe si estaría en La cárcel de los gemelos.

La ruina de Cañita Brava

Vivió los años dorados de la televisión, cuando se cobraban grandes cantidades por aparecer en programas, aunque fuesen apenas unos minutos. Ejemplos son Tómbola, Crónicas Marcianas y DEC, donde los personajes populares se mataban por ir cada semana. Por si no fuera suficiente, en 1998 se convirtió en protagonista de Torrente, el brazo tonto de la ley, donde Santiago Segura le convirtió en estrella del cine, pero ese dinero lo dilapidó.

«Gané dinero y lo malgasté hace mucho tiempo. Tres millones y medio, pero los tiré por ahí. Anduve con alguna tía, entré en un salón de juego, que no conocía, dándole la vuelta a la rueda para ver si conseguía doce mil. Y yo iba, a lo mejor, ocho días al mes (…) Una vez gané 1.000 €, me metí otra vez y perdí 8.000 €. Podía tener un piso, pero he cometido ese error», así contaba (con su particular manera de hablar) que despilfarró su fortuna por culpa del juego.

Pero los problemas de Cañita no acaban ahí. A la situación de su casa hay que sumarle que está enfermo. «Tengo un cáncer en el intestino, hay que confiar en el positivo. Me apoyan todos, me quiere mucho la gente, que no quiere que me pase nada», aseguraba. Aunque la situación es delicada, aseguraba que sus sobrinos le ayudan y hasta le costean los medicamentos que necesita, aunque hay que decir que un tratamiento de cáncer lo costea el sistema de salud.

Santiago Segura explica cómo es la vida de Cañita

Aunque la situación de este icono de Torrente es evidente que no es buena, Santiago Segura salió en El Hormiguero a matizar un poco lo que se pudo ver. En su charla con Pablo Motos sobre el éxito de Torrente presidente, el director de cine explicaba que le da cantidades de dinero a su amigo a modo de adelanto de sus próximas películas, unos pagos que (evidentemente) son para ayudarle, aunque lo camufla con toda la buena intención.

Además, pronunciaba ante las cámaras las quejas de su amigo, que le pedía que por favor negase que vive «en la indigencia». Segura, tirando de humor, le reprochaba que hubiese dejado entrar a las cámaras de televisión a su casa sabiendo lo que iban a encontrarse.