Los trabajadores pidieron expresamente a Puente una norma para «nunca anteponer a la seguridad la urgencia por circular”
Los maquinistas convocaron la huelga de este martes entre acusaciones a la empresa de coacciones para subirse a los trenes
Unas horas después de que un fatal accidente en la alta velocidad española —el segundo este año— segara la vida de 68 personas, el sentimiento generalizado entre los profesionales del sector es la impotencia de saber que ellos ya habían avisado en repetidas ocasiones sobre los problemas de seguridad que acusa la red, tanto de AVE como convencional; en la mayor parte de los casos, por la insuficiente inversión en mantenimiento.
La última vez que avisaron fue hace apenas dos semanas, en este caso por boca de Semaf, el sindicato mayoritario entre los maquinistas de nuestro país. En un comunicado en el que, precisamente, anunciaban la convocatoria de la huelga prevista para este martes, los conductores pedían al Ministerio de Transportes que «nunca se anteponga la urgencia por circular por encima de la seguridad».
Para contextualizar, hay que recordar que apenas unos meses antes el accidente de Adamuz —46 muertos— ya había sacado a relucir la disputa que mantenían desde hacía meses empleados y empleador (Renfe y Adif) a cuenta de la seguridad. Es de sobra sabido que después del choque en Córdoba se impusieron limitaciones de velocidad en la conexión Madrid-Barcelona, una medida que luego se supo que había venido precedida por meses de advertencias a cuenta de la «vibración» —denunciaron los maquinistas— de los convoyes.
Ya en 2024, el operador público había sido noticia por la supresión de los AVE de bajo coste (los denominados AVLO) de ese mismo corredor tras la detección de unas fisuras en cinco convoyes, y hace apenas unas semanas (a inicios de este mes de octubre) la polémica volvió a estallar por la negativa de los conductores a subirse a los trenes en Cataluña —luego pasaría lo mismo en la Comunidad Valenciana— al considerar —en contra de la opinión de Renfe— que no era seguro hacerlo.
Este último episodio es el que da contexto a esa demanda ya mencionada de no anteponer la seguridad a «la urgencia por circular», una petición que venía justificada por las supuestas presiones de la empresa pública a sus empleados para circular en casos de alerta meteorológica. Como ya se ha avanzado, el pasado 16 de octubre Semaf convocó una huelga para este martes, y lo hizo después de esa sucesión de enfrentamientos con Renfe durante el temporal en Cataluña.
Como ya explicó OKDIARIO, durante esos días el sindicato de maquinistas tuvo que remitir a la empresa una batería de misivas para persuadirla de que detuviera el servicio en varias líneas, y eso incluye la R2 Sud, donde un tren colisionó con un árbol y tuvo que ser evacuado en plena noche. Más tarde, además, se sabría que ese convoy no debió haber salido de la estación, o al menos, no debió haberlo hecho en atención a un protocolo que habían convenido sindicato y operador hacía apenas ocho meses y que obligaba a los segundos a informar a los primeros antes de restablecer un servicio previamente suspendido por cualquier motivo sobrevenido (ya sea meteorológico o de otra índole).
Esta polémica acabó derivando en la convocatoria de la huelga, que se vio más justificada apenas cinco días después, cuando, en pleno temporal en Valencia, Semaf acusó a la compañía pública de «coaccionar» —aseguraron en un comunicado— a sus chóferes para ponerse a los mandos de los convoyes, pese a que una alerta roja estaba activa.
El parón de este martes, según el sindicato, se convocó tras resultar infructuosa la vía previa de la Comisión de Conflictos y por la actitud de «bloqueo» —aseguran— por parte de Transportes durante las negociaciones que debían convertir en hechos concretos los acuerdos firmados en febrero, que son relativos a seguridad ferroviaria, protocolos ante emergencias meteorológicas, contratación de nuevos maquinistas, atención en arrollamientos y fiabilidad del material rodante. «Exigimos soluciones técnicas reales y definitivas a los problemas de seguridad y fiabilidad que arrastramos en el material rodante», pedía el sindicato.