Fiscalía General del Estado

Teresa Peramato impulsa la promoción en bloque del ‘equipo Fortuny’ de Álvaro García Ortiz

Varios de los integrantes del grupo están en disposición de acceder a puestos de relevancia

Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado, Teresa Peramato
Teresa Peramato y Álvaro García Ortiz. (EP)

El grupo de fiscales conocido como Equipo Fortuny, estrechamente vinculado al ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, condenado por filtrar datos personales de la pareja de Isabel Díaz Ayuso, se perfila como uno de los grandes beneficiados de la actual política de nombramientos dentro del Ministerio Fiscal.

Bajo la dirección de la nueva fiscal general, Teresa Peramato, varios de los integrantes del grupo están en disposición de acceder a puestos de relevancia, según ha publicado El Mundo, en el Pleno del Consejo Fiscal convocado para este jueves.

Uno de los casos más inmediatos es el de Pilar Rodríguez, actual fiscal jefe de Madrid y considerada próxima al anterior fiscal general. Rodríguez, que estuvo investigada por la filtración de datos del empresario y pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, fue finalmente absuelta. Ahora ha solicitado una plaza en la Sección Social del Tribunal Supremo, un destino de perfil bajo donde ya trabaja García Ortiz, y todo apunta a que contará con el respaldo necesario para obtener el cargo.

A este posible nombramiento se suman otros que ya han generado polémica. Entre ellos destaca el ascenso de Ana García León, que pasó de dirigir la Secretaría Técnica del anterior fiscal general a ocupar la jefatura de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Su promoción fue cuestionada por la existencia de candidatos con mayor experiencia en recursos de casación, como la ex fiscal general Consuelo Madrigal o el fiscal Jaime Moreno, ambos con trayectorias más consolidadas.

En la misma línea se sitúa el caso de Diego Villafañe, colaborador cercano de García Ortiz, que fue promovido a fiscal del Tribunal Supremo a pesar de su posición retrasada en el escalafón.

Estas decisiones han acentuado las fricciones internas dentro de la Fiscalía, especialmente con figuras críticas. Es el caso de la fiscal superior de Madrid, Almudena Lastra, quien desempeñó un papel clave al dar la voz de alarma sobre la filtración de datos y declarar en el juicio contra García Ortiz.

Su postura la ha situado en una posición delicada frente al sector dominante. A pesar de su experiencia y mejor posición en el escalafón, su continuidad en el cargo no está asegurada, ya que compite con María Isabel Martín, vinculada a la Secretaría Técnica y alineada con el entorno del ex fiscal general, a pesar de ser la 1.306 de escalafón, 900 puestos por debajo de Lastra.

Por otro lado, el próximo Consejo Fiscal también podría favorecer a personas del ámbito más cercano a García Ortiz en el plano personal. Su esposa, Pilar Fernández Pérez, actualmente destinada en Madrid, opta a un puesto como teniente fiscal en Galicia.

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