España
Difunden la falsa retirada de Luis Salvador

Susana Díaz y el ‘naranja’ Marín torpedean una alternativa en C’s que rompa el pacto en Andalucía

Susana Díaz preside la Junta de Andalucía gracias al pacto que el PSOE-A alcanzó en 2015 con el líder de Ciudadanos en esta región, Juan Marín para mantenerse en el cargo. El objetivo de ambos es repetir cada uno en su puesto, y para ello maniobran contra el posible rival en las primarias del partido naranja y que se celebrarán antes de otoño. Con ese fin, Díaz ha puesto a disposición de Marín su potente abanico mediático para difundir que el diputado y portavoz por Granada Luis Salvador no concurrirá a esas elecciones.

Luis Salvador, diputado y posible candidato a las primarias de C´s Andalucía (Foto:Twitter)

La presunta «marcha atrás de Salvador» y que ha contado para su difusión con el apoyo del mayor grupo de comunicación de Andalucía, el Grupo Joly, ha tenido que ser desmentida por el propio Salvador. En un mensaje enviado a través de las redes sociales y de telefonía móvil, el parlamentario de los de Albert Rivera ha negado  la información aparecida en el periódico Granada Hoy, propiedad del citado grupo y que posee otras históricas cabeceras como El Diario de Cádiz, el Día de Córdoba, Diario de Sevilla o Málaga Hoy.

De esta forma, Luis Salvador anunciaba que no se retira de la carrera por el liderazgo de Ciudadanos en Andalucía. Algo que según fuentes de la formación naranja están intentando tanto el actual portavoz y único candidato a las primarias, el gaditano Juan Marín, como la propia presidenta de la Junta.

Díaz y Marín, a conservar su ‘statu quo’

Y es que en esta alianza, los dos líderes apuestan por conservar el ‘statu quo’ alcanzado hace tres años. Díaz, que gracias a su primera victoria entonces consolidó una presidencia a la que llegó tras dimitir José Antonio Griñán por el escándalo de los ERE. Y que le debe a un Marín, que pasó de ser primer teniente de alcalde en Sanlúcar de Barrameda (donde gobernaba con el PSOE ) a dirigir un partido que en 2015 no tenía apenas estructura y que ahora puede incluso ganar unas elecciones a nivel nacional.

Marín fue proclamado ese año candidato a las andaluzas tras ser el único de los tres aspirantes a las primarias que consiguió reunir el mínimo de avales necesarios, 113. Luis Salvador no pudo optar a ello ya que se había comprometido a liderar la candidatura al ayuntamiento de Granada, y además, fue uno de los artífices de la exitosa campaña naranja en 2015.

Juan Marín, Luis Salvador, Albert Rivera e Irene Arrimadas (Foto:Twitter)

Pero la situación actual es bien distinta. El desgaste de Marín, sus apoyos a los socialistas y la creciente contestación que se palpa en las delegaciones de Andalucía contra el considerado aún ‘candidato del aparato’, favorecen una candidatura alternativa que lideraría Salvador. Y apoyos no le van a faltar. Su respaldo es temido por Marín y su equipo. El granadino, crítico con el excesivo seguidismo de Marín, fue el más votado en la elección de compromisarios en Andalucía para la última Asamblea Nacional de Ciudadanos del pasado febrero.

Salvador, menos dócil para el PSOE-A

Para la actual presidenta de la Junta de Andalucía, Salvador supondría un socio mucho más complicado y que podría arañar votos al PP-A que de momento se resisten a cambiar de apuesta ante el rechazo que produce Marín en el electorado popular, que le ve como una ‘muleta’ del susanismo.

Juan Marín y Luis Salvador, de Ciudadanos-A, frente a frente

Luis Salvador no sólo estaría en disposición de reunir los avales necesarios, sino de hacerlo, según esas fuentes, con un margen amplio. Cuenta con el respaldo de un sector cada vez más mayoritario de C´s que ve en la política complaciente de Marín no sólo un error que cercena las posibilidades de crecimiento del partido, sino una oportunidad desperdiciada para superar a un PP-A en el que Juan Manuel Moreno Bonilla no termina de despegar.

El último Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) pronosticaba el ‘sorpasso’: 19’8 % para los naranjas por el 18’3 % de los populares. Un resultado que propiciaría un cambio histórico en Andalucía tras 37 años de gobiernos del PSOE y que tendrá que pasar por unas elecciones en Ciudadanos para las que Díaz y Marín comparten intereses.