España
APERTURA SOLEMNE DE LAS CORTES

Sánchez no agacha la cabeza ante la bandera de España como sí hizo ante la senyera

Sánchez se reclinó ante la bandera de Cataluña en una recepción en el que no estaba la española

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a mostrar una falta de respeto a los símbolos del Estado al no agachar la cabeza ante el paso de la bandera de España en el desfile militar durante el acto de solemne apertura de la legislatura. Sin embargo, sí que se reclinó hace dos años en la Generalitat frente a la senyera en un recibimiento en el que no estaba la insignia española.

Esta nueva ruptura del protocolo de Pedro Sánchez se ha producido este miércoles en la solemne apertura de la legislatura. El paso de la bandera frente a los miembros del Gobierno ha ocurrido durante el desfile militar que ha tenido lugar como corolario de la ceremonia.

La comitiva estaba colocada bajo el baldaquino con el escudo de España que se ha instalado en las escalinatas del Palacio de las Cortes. En el centro estaban el Rey, la Reina y la princesa. A un lado, estaban todos los miembros del Gobierno, entre los que se encontraba Pedro Sánchez.

Al paso de la bandera de España, los Reyes se han reclinado como muestra de respeto a la insignia nacional. Sin embargo, conforme avanzaba el desfile y mientras los militares portaban con ellos la bandera, ninguno de los ministros ha agachado la cabeza. Solamente han guardado el protocolo la titular de Defensa, Margarita Robles, y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Reclinado ante la senyera

La situación no tiene nada que ver con lo que ocurrió con el presidente del Ejecutivo durante una visita del líder socialista al Palacio de la Generalitat, cuando Sánchez visitó a Pere Aragonès, el presidente catalán, en septiembre de 2021.

Entonces, la recepción del jefe de Gobierno de España se realizó solamente con la bandera de Cataluña presente. Al entrar por la puerta de la Generalitat, la Guardia de Honor de los Mossos d’Esquadra mostró la bandera a ambos dirigentes y los dos se reclinaron ostensiblemente a su paso.

En aquella ocasión, Pedro Sánchez llegó a la sede de la Presidencia catalana y lo recibió el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero. Tuvo que pasar bajo la pancarta instalada por Quim Torra en el edificio que rezaba: «Libertad de opinión y expresión».

El presidente de la Generalitat le esperaba en el interior del palacio. Allí, se saludaron chocando los puños y con mascarilla, ya que todavía estaban vigentes las restricciones por el Covid. Posteriormente, Aragonès señaló con el dedo la bandera de Cataluña y acto seguido, los dos políticos agacharon la cabeza para, después, pasar revista a la Guardia de Honor de los Mossos d’Esquadra.

Los actos institucionales en los que Sánchez recibe a los presidentes autonómicos habitualmente están presididos por las banderas de España y la insignia de la comunidad. Además, el presidente acostumbra a recibir a los líderes regionales en la puerta de la Moncloa para, acto seguido, entrar con ellos en el edificio. Este protocolo es el que siguió Sánchez con Aragonès en el pasado, pero que decidió no utilizar el president en su recepción al líder socialista.