El rector de la Rey Juan Carlos pide respeto a los estudiantes y promete recuperar el prestigio
Pide al alumnado "respeto" para las diferentes "opciones y opiniones", así como que se resuelva "cualquier conflicto que pueda surgir de manera dialogada.
Javier Ramos, ha pedido este miércoles respeto para la institución ante la huelga convocada para este jueves y se ha comprometido a recuperar el prestigio que «nunca debió perder» tras verse salpicada por el polémico caso del máster que investiga la Justicia.
Son palabras del rector en una carta remitida a los estudiantes de cara a la jornada de huelga convocada en todos los campus de la universidad por siete asociaciones de estudiantes.
En la convocatoria, se adelanta que exigirán la dimisión del rector, quien tomó posesión de su cargo en marzo de 2017. Los hechos que afectan a la universidad y que investiga la juez Carmen Rodríguez Medel se refieren a la etapa anterior a la llegada de Ramos al Decanato.
En la misiva, el rector de la Rey Juan Carlos hace un llamamiento al normal desarrollo de la misma dentro de «los cauces democráticos que suponen el respeto a la libertad individual de cada estudiante para ejercer, o no ejercer el derecho a la huelga».
Llamada a la tranquilidad
De este modo, pide al alumnado «respeto» para las diferentes «opciones y opiniones», así como que se resuelva «cualquier conflicto que pueda surgir de manera dialogada, sin altercado alguno».
«Cualquier enfrentamiento entre estudiantes que quieran o que no quieran asistir mañana a clase significaría un fracaso para toda nuestra comunidad universitaria», señala en el texto.
Por último, pide respeto por la institución, por «sus profesores y trabajadores, y por las instalaciones de la universidad» ante la aparición de pintadas en varios campus.
Ante la petición de que mañana no haya «pruebas evaluables», Ramos ha contestado que se trata de «un día lectivo más y que, lógicamente, las actividades docentes han de avanzar con normalidad».
«El actual equipo de gobierno, conmigo a la cabeza, es consciente del malestar y las preocupaciones que existen entre los estudiantes por el daño reputacional que se le está haciendo a nuestra institución por unos hechos del pasado de los que estamos teniendo que dar cuenta en el presente», señala.
Crisis de prestigio
«El alumnado no está solo en esa preocupación, la comparten también la inmensa mayoría de los profesores, investigadores y personal de administración de servicios. Somos conscientes también del papel esencial de los alumnos en nuestra universidad, de vuestra vulnerabilidad y de todos los esfuerzos económicos y académicos que hacéis para poder estudiar con nosotros», agrega.
Por todo ello, Ramos afirma de forma rotunda que no duden de que su «principal objetivo es garantizar y defender la calidad de vuestra formación». «Estamos todos comprometidos en recuperar el prestigio que nuestra Universidad nunca debió perder. Estoy seguro de que entre todos vamos a conseguirlo», concluye.
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