España
Crisis migratoria en Canarias

Una pelea a cuchillazos entre menas aterroriza Fuerteventura: «Esto es imposible de soportar»

Los vecinos de Caleta de Fuste viven entre continuos actos de violencia callejera

La crisis migratoria en Canarias es una situación que comienza a ser insostenible para los habitantes de las islas. A los desbordamientos de los centros de ilegales en Tenerife, se unen las llegadas masivas de pateras a El Hierro y peleas a cuchillazos en Fuerteventura. «Esto es imposible de soportar», revela a OKDIARIO un vecino de la localidad majorera de Caleta de Fuste donde dos menas, cuchillo en mano, persiguieron y agredieron a un hombre.

Este medio ha tenido acceso al video de la reyerta en el citado municipio de Fuerteventura donde se ve claramente como dos menas persiguen a un hombre y le golpean en la espalda con un cuchillo y un machete. Este terrible hecho es recurrente en la turística Caleta de Fuste donde los lugareños no sólo tienen que convivir con centros de menas, sino también con casas ocupadas por inmigrantes ilegales. «Son marroquíes que okupan casas», afirma el mismo vecino quien asegura que el Gobierno canario tutela a cientos de menas que delinquen por las islas.

Ahora bien, lejos de frenar el flujo migratorio procedente de África, los gobiernos nacional y canario se afanan en alojar a todo el que llega de forma ilegal perjudicando así a los vecinos. Este es el caso de La Laguna, en Tenerife, donde el barrio del Rodeo Alto tiene que convivir con un centro abarrotado de ilegales llamado Las Raíces.

Este campamento acoge a miles de inmigrantes que campan a sus anchas  por las inmediaciones provocando el miedo de los lugareños con insultos, intentos de robo y palizas a jóvenes españoles. OKDIARIO publicó el pasado jueves varios testimonios de personas que se han visto amenazadas por una problemática que el Gobierno de Pedro Sánchez se niega a solucionar. «Esto es un sinvivir. No puedes sacar la basura tranquilo, no puedes pasear con el niño, no puedes hacer absolutamente nada», confesó un vecino que se muestra preocupado por el aumento de la delincuencia en la zona.

El mismo hombre afirmó que han intentado acceder a su vivienda saltando la valla para robar fruta e incluso para intentar asaltar a su mujer. «A nosotros nos han saltado mil veces la valla para intentar robarnos fruta. Una vez mi mujer estaba tendiendo y un hombre la empezó a chistar e intentó saltar también la valla», explicó.

Según los vecinos de La Laguna, los ilegales, muchos de los cuales proceden de Marruecos, Mauritania y Senegal, también se muestran muy violentos, llegando a repartir palizas a los jóvenes de la zona. «Una noche tuve que salir a la calle porque estaban robando a un chico y le metieron una paliza increíble», dijo un lugareño.

El Hierro

La precaria situación que viven los habitantes de la isla de El Hierro por la entrada de inmigrantes ilegales tampoco pasa desapercibida. Esta población insular recibe de forma casi continua cientos de personas al mes procedentes del África occidental, algo que desborda el espacio y los servicios públicos de la isla.

«Llegamos a tener hasta 5 ó 6 pateras diarias. Unas 600 personas al día», afirmó una mujer canaria. «El problema es la capacidad, porque aquí no tenemos dónde albergar a todas esas personas», aseguró.

Esta habitante de La Restinga, un pequeño municipio al sur de la isla, explicó que las autoridades, por orden del Gobierno central, se llevan a los inmigrantes a Tenerife y después a la Península. Sin embargo, reveló que los menores se quedan en El Hierro con el objetivo de integrarlos. «A los menores de edad no se los llevan. Ya tenemos una gran cantidad en Valverde que los tienen estudiando y cada vez va a aumentando el número. Vamos a tener dentro de poco más habitantes africanos que canarios», dijo.

Otro hombre, preguntado por OKDIARIO, ve con recelo que El Hierro sea una de las grandes puertas de entrada para la inmigración africana en Europa. Declaró que los servicios públicos se ven mermados en muchas ocasiones como consecuencia del colapso que provocan todas las personas que llegan en pateras. «Ha ocurrido que se merma el cuidado a los habitantes de El Hierro por atenderlos a ellos. Que ahí tendrían que tener cuidado las autoridades», explicó.