España
ÚLTIMA HORA CATALUÑA

OKDIARIO en las tiendas saqueadas por los violentos en Barcelona: «Se han llevado lo que no está escrito»

Barcelona continúa sufriendo los estragos de la oleada violenta desatada durante los últimos días. Uno de los grandes perjudicados han sido los comerciantes del centro que han visto cómo sus negocios han sido saqueados y los escaparates de sus tiendas destrozados. OKDIARIO ha hablado con sus dueños y empleados para conocer lo ocurrido y ver los desperfectos y pérdidas ocasionadas.

Más de dos millones y medio de euros sólo en mobiliario urbano destrozado.  Jardines arrasados, aceras levantadas y sus adoquines convertidos en proyectiles, semáforos y señales arrancados, más de un millar de contenedores de basura quemados… Los disturbios, además, han retraído la actividad comercial entre un 30 % y un 40 %, según la plataforma de comerciantes Barcelona Oberta. Consideran que es la «peor situación» a la que se han enfrentado los empresarios de la ciudad «en los últimos 50 años». Los saqueadores camparon a sus anchas por la ciudad durante los momentos más críticos de las últimas noches.

Una de las calles más afectadas por los graves disturbios ha sido la calle Pelayo, situada entre Plaza Cataluña y la Plaza de la Universidad. Pleno centro de Barcelona. Las calles por las que ahora los turistas pasean fueron durante la noche del viernes un campo de batalla y delincuencia.

Y como a “río revuelto, ganancia de pescadores” el caos arrasó la ciudad y los manifestantes se llevaron a sus casas televisiones, teléfonos y ropa de alta gama. Cientos de jóvenes, y no tan jóvenes, camparon con la cara tapada por las calles sin miedo a las consecuencias de un vandalismo que ha dado como resultado incontables destrozos de mobiliario urbano y de los negocios del lugar. Por el momento únicamente hay tres detenidos.

Días después se puede seguir leyendo en la fachada de una de las tiendas afectadas: Contra la dictadura del capital. Protestamos por la libertad del ser humano, por una educación libertaria, solidaria e igualitaria”. Pero los destrozos, que han afectado de manera directa al trabajador y, no sólo al empresario, reflejan un mensaje muy diferente.

“Esto no es una revolución, esto es vandalismo”, asegura una de las trabajadores de una tienda afectada.

Saqueos de ‘lujo’

En la tienda más perjudicada, una cadena de calzado deportivo, un empleada confiesa que no están “autorizados a hablar con la prensa”. Sin embargo la imagen lo dice todo: local cerrado y vacío donde los Mossos d’Esquadra han acudido a evaluar lo ocurrido.

Los negocios que no han sido atacados se sienten afortunados. Llama la atención el claro perfil de las tiendas saqueadas: firmas de alta gama de precios elevados.

El panorama en el resto de Barcelona no es tampoco para nada halagüeño. Las paredes están repletas de pintadas reivindicativas y apenas queda un semáforo sin afectar.

De la noche al día

Barcelona cambiaba del día a la noche. Cuando el sol caía comenzaban las barricadas, el lanzamiento de piedras y los destrozos. Sin embargo, esta imagen no interesaba las autoridades catalanas que se encargaban de que los desperfectos pareciesen menores por la mañana.

Plaza Urquinaona, situada al lado de Vía Layetana, es un claro ejemplo de ello. A primera hora de la mañana, los trabajadores limpiaban sus fachadas y máquinas se encargaban de reasfaltar el suelo destrozado por los manifestantes horas antes.