España
Invasión migratoria de Ceuta

Mónica García dice que es «xenófobo» identificar «inmigración y enfermedad» tras aparecer casos de tuberculosis y sarna

La ministra de Sanidad ha visitado por primera vez Ceuta quince días después de la invasión migratoria

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha cargado este domingo contra la asociación entre «migración y enfermedad» para defenderse de las críticas por la gestión de la crisis migratoria tras la invasión del pasado 30 de julio. García se ha desplazado por primera vez a la ciudad autónoma, quince días después de la entrada masiva de 80.000 ilegales en Ceuta.

La ministra ha negado además que exista un «colapso sanitario», del que alertan los propios profesionales, que se han mostrado muy críticos a lo largo de estas semanas por la falta de recursos y la situación desbordada de los hospitales.

«No hemos tenido que pedir más refuerzos, no hemos pedido al resto de las comunidades», ha añadido, para después incidir que no se han tenido que suspender vacaciones en Sanidad, como sí ha ocurrido en el Ejército y en la Guardia Civil, ni se ha «obligado» a ningún profesional a cambiar de área de trabajo.

Los profesionales sanitarios advierten de varios casos de enfermedades infecciosas y la posibilidad de que aparezcan nuevos brotes.

García ha rechazado profundizar en el asunto y ha insistido en que «asociar migración con enfermedad es injusto y xenófobo». «Los inmigrantes no traen enfermedades, pueden enfermar ahora por condiciones de insalubridad», ha aseverado.

La ministra ha confirmado que hay detectados dos casos de tuberculosis, uno de un menor que llegó ya con diagnóstico y tratamiento iniciado en Marruecos, y otro de un paciente ceutí con sospecha de la enfermedad.

Además, se han detectado «algunos casos» de mantoux positivo -la prueba que detecta posible exposición a la tuberculosis o vacunación previa- que están siendo derivados al hospital para pruebas adicionales, además de 18 casos de gastroenteritis. «Que tengan enfermedades no significa que haya que identificar inmigración con enfermedad», ha aseverado.

«Asociar migración con enfermedad es xenófobo, asociar migración con delincuencia es xenófobo. No es verdad, igual que identificarlo con delincuencia o con agresiones», ha enfatizado García, pese a que las violaciones se han disparado desde la invasión.

La Guardia Civil ha confirmado quince agresiones sexuales a niñas y mujeres por parte de los inmigrantes ilegales que accedieron a Ceuta.

Niega el «colapso sanitario»

En una comparecencia ante los medios tras reunirse con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, Mónica García ha negado que la ciudad viva un «colapso sanitario», si bien ha reconocido que hay áreas «especialmente tensionadas» como en urgencias o plantas de medicina internas y quirúrgicas, a la vez que ha cifrado en 5.800 los inmigrantes que se han atendido en los últimos 15 días.

Igualmente, ha señalado que «hay un riesgo epidemiológico moderado para los inmigrantes y bajo para los ceutíes».

La ministra ha reconocido que los inmigrantes «pueden tener un mayor acceso a determinadas enfermedades infecciosas que hasta ahora han estado contenidas» y ha pedido al Gobierno de Ceuta que ceda más espacios en la ciudad para atenderlos.

«¿Hay una crisis humanitaria? Sí. ¿Hay un riesgo en la salud pública ahora mismo derivado del hacinamiento de las personas? Sí», ha afirmado la ministra.

La ciudad autónoma, ha precisado, «va a ceder algunos espacios», aunque Sanidad considera que «necesitan más» para poder contener y garantizar las condiciones de salubridad «y poder tener a los migrantes en las mejores condiciones posibles de salud».

La ministra ha reiterado que «la actuación sanitaria más urgente está fuera del hospital y fuera de los centros de salud» y que pasa por «dar condiciones de salubridad a los inmigrantes, agua, higiene, aseo y comida». «Albergar y darles techo a los inmigrantes, esa es la actuación sanitaria más urgente», ha matizado.

En esta línea, ha reclamado de nuevo espacios «seguros» para los inmigrantes, que a su juicio «se convertirán también en espacios seguros para la población ceutí».

García ha querido trasladar «un mensaje de tranquilidad a la población ceutí», mostrándose «empática» con los «miedos absolutamente legítimos» que pueda haber.