María Jesús Montero descarta retirar el «control reforzado» del dinero de la Generalitat
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha descartado este jueves levantar el "control reforzado" de las cuentas de la Generalitat de Cataluña por las "manifestaciones políticas del Govern".
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros y preguntada por si a la Generalitat de Cataluña se le iban a retirar «los condicionantes especiales» que tiene en su financiación, dado que cumple con el objetivo de déficit, la ministra ha confirmado que el déficit es del 0,44 % de su PIB, lo que «significa que cumple» con los objetivos de estabilidad.
Ha precisado que hay que ver aún el resto de parámetros, como la deuda y la regla de gasto, que también son preceptivos para que una comunidad autónoma se le pueda autorizar determinadas cuestiones, como la vuelta a los mercados.
Respecto al «control reforzado» de las cuentas de la Generalitat, Montero ha precisado que «no hay previsión» por parte del Gobierno de levantarlo.
Ha recordado que ese control se estableció «básicamente por la incertidumbre política generada por las manifestaciones que produce y que produjo el Govern».
Lo último en España
-
Las facturas firmadas por Ximo Puig a su propio hermano: «Fiscalizado y sin oposición legal»
-
La pareja del ex alcalde podemita de Pinto intenta ‘desahuciar’ a sus inquilinos: una mujer con dos niñas
-
La AEMET gasta 5 veces más en jardinería que en los pluviómetros que controlan las DANAS
-
La madre de Alegría cobró una ayuda por sequía del Gobierno de Aragón al que ataca por «abandonar» lo rural
-
Los perros antidroga de Barajas malviven en perreras anegadas y pequeñas donde desarrollan neurosis
Últimas noticias
-
Las facturas firmadas por Ximo Puig a su propio hermano: «Fiscalizado y sin oposición legal»
-
La pareja del ex alcalde podemita de Pinto intenta ‘desahuciar’ a sus inquilinos: una mujer con dos niñas
-
Telefónica: liderazgo europeo y soberanía digital
-
Zapatero, ¡pobre!, también tiene que comer
-
Ahora se entiende por qué la AEMET falla más que una escopeta de feria