España
Crisis del coronavirus

Lo que decía el Gobierno en febrero: «Usar mascarilla no tiene ningún sentido»

Las autoridades han pasado de menospreciar su impacto en la salud de los ciudadanos a obligar a su uso

«El uso de mascarillas en personas sanas no tiene sentido». Así definía en febrero Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, el uso de estas protecciones que ahora el Gobierno ha hecho obligatorio para quienes viajen en transporte público para evitar contagios.

De menospreciar su impacto en la salud de los ciudadanos a obligar a su uso. El cambio de parecer oficial respecto a las mascarillas ha quedado confirmado este sábado durante la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el anuncio de que serán obligatorias para quienes viajen en autobuses, trenes o Metro.

Según Sánchez, el Gobierno ha tomado esta decisión «para poder garantizar la distancia social y evitar contagios». Una medida que han recomendado los expertos. Los mismos que, durante semanas, las han calificado de innecesarias.

El propio Fernando Simón, jefe del comité de expertos del Ministerio de Sanidad frente al coronavirus, aseguró el pasado 26 de febrero que el uso de mascarillas por parte de personas no contagiadas y sin síntomas «no tiene ningún sentido».

Simón recordaba que el llamamiento social a llevar mascarillas podría provocar desabastecimiento en las farmacias para aquellos colectivos que «realmente» las necesitan, como personas inmunodeprimidas. Otros expertos de Sanidad han venido reconociendo durante semanas que las mascarillas de protección sólo estaban indicadas para personas con síntomas, para evitar la propagación del virus. Hace tan sólo 3 días, Simón admitía que él no estaba de acuerdo con el hecho de obligar a su uso.

Para cumplir con la exigencia de mascarillas en el transporte público, y en vista de la endémica falta de estas prendas de protección, el Estado va a repartir un total de seis millones de mascarillas a los viajeros que transiten por los principales nudos y centros de transporte de toda España. Comenzarán a repartirse el mismo lunes 4 de marzo, día en que entra en vigor esta obligatoriedad.