España

Jiménez: «La estrategia electoral de Sánchez es cuestionar todas las decisiones de la Gestora»

El portavoz de la Gestora del PSOE, Mario Jiménez, considera que el empeño de Pedro Sánchez en mantener el sistema de financiación de su precampaña para liderar el PSOE «tiene que ver con una estrategia del candidato de cuestionar absolutamente todas las decisiones que se toman por la dirección del partido».

En una entrevista en RNE, el también portavoz socialista en el Parlamento andaluz ha dicho que esta estrategia es «legítima» como cualquier otra pero que la Gestora ya ha tomado una decisión sobre la financiación, en virtud de lo que ha dicho su departamento jurídico. El PSOE, ha dicho, ya ha trasladado «su visión de las cosas y ahora la responsabilidad de lo que ocurra no depende de la dirección del partido».

Además, Jiménez ha dejado claro que «no hay ningún problema» en que Sánchez «siga con el micromecenazgo», pero que los ingresos «tienen que producirse en una cuenta cuyo titular sea el PSOE», porque es el partido quien tiene que rendir cuentas después ante el Tribunal de Cuentas.

Jiménez se ha expresado así pocas horas antes de que, en el mediodía de este martes, un representante del equipo de Sánchez se reúna con responsables de financiación del PSOE para hablar precisamente de la financiación.

El voto telmático no es seguro

También ha insistido en que no se permitirá el voto telemático y, en esta ocasión, ha añadido el argumento de que «no hay ningún organismo electoral que garantice que un voto telemático no tenga una fractura de seguridad». Incluso ha recordado que en las elecciones holandesas el recuento ha sido manual para evitar este riesgo.

Por otro lado, ha dejado claro que la Gestora no se plantea modificar las normas para fijar un número máximo de avales que puede recoger un aspirante —cualquiera tiene que lograr las firmas de un 5% de la militancia para ser declarado candidato—, una idea que ha lanzado, si bien no como propuesta formal, el entorno de Sánchez.

Jiménez ha recordado que la normativa de primarias se aprobó en el primer Comité Federal que presidió Pedro Sánchez, tiene consenso del partido y no establece ningún límite.

No avalará a nadie: «No, nunca, never»

En cuanto a él mismo, ha dejado claro que, dado que es miembro de la Gestora, él no va a avalar a ningún candidato —»no, nunca, never»— porque aunque está claro que «no se puede prohibir el pensamiento» los miembros de la Gestora deben mantener un comportamiento público, y un aval es un acto público.

En este sentido, ha afirmado que cuando se le acusa a él de falta de neutralidad —compagina su cargo en la Gestora con la portavocía del PSOE en el Parlamento andaluz— las acusaciones le «hacen gracia», porque en las tres candidaturas hay gente que tiene responsabilidades en el partido o en las instituciones.

Las acusaciones son «estrategia»

«Sobre esas tesis tendrían que dimitir de sus cargos prácticamente todo el partido», ha dicho Jiménez, destacando especialmente que uno de los coordinadores de la campaña de Sánchez es secretario de Organización de una federación —el navarro Santos Cerdán—. A su modo de ver, todo el mundo sabe cómo funciona el partido y eso es una garantía, así que cree que esas acusaciones son «parte de una estrategia más que de una preocupación real».

Además, ante las preguntas de los de Sánchez sobre cómo se pagó el acto de presentación de la candidatura de Susana Díaz en Madrid, ha emplazado a preguntar al equipo de ésta.

En cuanto a si ésta podría compatibilizar la Secretaría General del PSOE con la Junta de Andalucía, ha respondido que «en la hipótesis de que sea la próxima secretaria general tendrá que decidirlo la propia Susana» en función de su capacidad de hacer equipos y desempeñar sus tareas, porque ni en la ley ni en las normas del PSOE hay nada que lo impida.

«Mensajes de fácil digestión»

Jiménez considera que las palabras de Pedro Sánchez apelando a elegir entre «un PSOE del siglo XX y uno del siglo XXI», se deben más bien a que las campañas son «una fábrica de mensajes de fácil digestión», así que «como consigna está bien» pero «cuando se le hinca el diente tiene ciertas debilidades». El PSOE, ha dicho, ha tenido «momentos muy dulces» y «situaciones de postración muy graves» tanto en el siglo XX como en el XXI.

El portavoz de la Gestora ha confirmado que el partido organizará un debate entre los tres candidatos y ha opinado que es improbable que los militantes apoyen a un líder y luego respalden el proyecto de otro. En todo caso, ha dejado claro que si fuese así habría que acatarlo.

Jiménez ha estado de acuerdo con Díaz en que sería «deseable» que los procesos internos se resuelvan «de manera más tranquila» que el Comité Federal del 1 de octubre —el que forzó la renuncia de Sánchez— y ha pedido a todos que, entre el día de la votación, que será seguramente el 21 de mayo, y el congreso de cuatro semanas después, todo el mundo demuestre voluntad de integración.

Según ha dicho, él jamás le pedirá «a un compañero que se retire, sino que sume». Preguntado entonces si un aspirante derrotado podría intentar ser candidato a la Moncloa cuando se abra ese proceso, ha pedido centrarse ahora en el proceso actual: «Cuando lleguen otros procesos cada uno tomará las decisiones que quiera tomar».