Ciencia
Animales

Honda preocupación entre los expertos: llegan a España las mantis asiáticas gigantes que devoran lagartijas

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Las mantis religiosas son unos de los insectos que más interés despiertan tanto entre la comunidad científica como entre la ciudadanía a nivel global. Cumplen un papel ecológico muy importante, ya que contribuyen al equilibrio natural de los ecosistemas como depredadores de otros insectos. Sin embargo, la llegada y expansión de mantis gigantes asiáticas en diferentes países de Europa (incluido España) podría alterar este equilibrio. Estas especies tienen una altísima capacidad reproductiva y se alimentan de pequeños vertebrados como lagartijas y ranas.

En los últimos años, las especies Hierodula tenuidentata y Hierodula patellifera han comenzado a establecerse con fuerza en distintas regiones europeas. Un equipo del Museo di Archeologia e Scienze Naturali «G. Zannato» (Italia) ha llevado a cabo un estudio de investigación sobre ellas, prestando especial atención al comportamiento y la capacidad reproductiva. Los resultados, publicados en la revista científica Journal of Orthoptera Research, alertan del papel que juega el cambio climático: estas mantis encuentran refugio en parques y jardines durante el invierno gracias al fenómeno «isla de calor».

Expansión de las mantis gigantes asiáticas por Europa

Hierodula tenuidentata y Hierodula patellifer, los nombres científicos de estas especies, son consideradas potenciales amenazas para la biodiversidad local por su gran tamaño, alta capacidad reproductiva y comportamiento más agresivo. Actualmente, Europa alberga 31 especies de mantis, de las cuales se ha confirmado la presencia de 16 en España. La más conocida es la mantis religiosa, una especie autóctona que está perfectamente adaptada a los ecosistemas mediterráneos y continentales.

Sin embargo, la llegada de las mantis asiáticas gigantes está generando una gran preocupación. Según el estudio publicado en Bonn Zoological Bulletin por el investigador húngaro Márk László, Hierodula tenuidentata ya ha sido localizada en España. Esta especie llegó  a Europa hace aproximadamente una década, su expansión se ha acelerado a un ritmo de vértigo en los últimos años, sobre todo en entornos urbanos y regiones mediterráneas.

«La supervivencia de Hierodula tenuidentata en Europa parece verse favorecida por el efecto «isla de calor», ya que la mayoría de sus registros se concentran en asentamientos humanos o en sus alrededores inmediatos, mientras que sólo unos pocos ejemplares han sido localizados en hábitats naturales. Este patrón de distribución podría moderar en parte su impacto potencial sobre la fauna autóctona, incluidas otras especies de mantis. Sin embargo, en Europa la mantis religiosa también mantiene poblaciones bien establecidas en entornos urbanos. El comportamiento depredador de ambas especies, unido a la superposición de sus áreas de distribución y ciclos de vida, puede generar interferencias entre ellas.

Aunque Hierodula tenuidentata es principalmente arborícola y habita en los estratos más altos de la vegetación, mientras que mantis religiosa ocupa sobre todo pastizales, lo que podría reducir las probabilidades de competencia o depredación directa, existe otro factor relevante: se sabe que los machos de mantis religiosa pueden sentirse atraídos por las feromonas sexuales de otras especies de mantis. Como consecuencia, las hembras de Hierodula tenuidentata podrían disminuir el éxito reproductivo de los machos de la especie nativa al atraerlos y, debido a su comportamiento de canibalismo sexual, representar una amenaza adicional para sus poblaciones», detalla Márk László.

Características

Uno de los factores que explica la rápida propagación de las mantis gigantes asiáticas es su capacidad reproductiva. Pueden eclosionar alrededor de 200 ninfas por ooteca (la cápsula de huevos), casi el doble que la mantis europea. Además, tienen tasas de canibalismo juvenil más bajas que otras especies, lo que incrementa significativamente la supervivencia de las crías. La combinación de alta fecundidad y menor mortalidad temprana facilita un crecimiento poblacional explosivo.

Asimismo, los estudios indican que los machos de la mantis autóctona pueden sentirse atraídos por las hembras exóticas, un fenómeno conocido como «atracción fatal». En estos casos, las hembras exóticas capturan y devoran a los machos nativos, reduciendo las oportunidades reproductivas de la especie local.

Por otro lado, las especies del género Hierodula se alimentan de numerosos insectos, incluidos polinizadores esenciales como abejas y mariposas. Sin embargo, lo que más preocupa a la comunidad científica son los casos documentados de depredación sobre lagartijas como la Podarcis muralis y ranas arbóreas como Hyla perrini.

«Detrás de la rápida expansión de Hierodula tenuidentata en Europa se encuentran principalmente dos factores: el cambio climático y las actividades humanas, especialmente el transporte y el comercio internacional. La reaparición de esta especie en Crimea a comienzos de la década de 2000 podría explicarse por una expansión natural desde el Cáucaso, favorecida por el aumento de temperaturas, como demuestra su avance hacia el norte en Ucrania desde la costa oriental del mar Negro.

Los adultos de Hierodula tenuidentata son capaces de volar y, en ocasiones, recorrer distancias considerables, lo que amplía aún más sus posibilidades de dispersión. Este desplazamiento puede producirse de forma natural, por ejemplo con la ayuda del viento, o estar indirectamente facilitado por actividades humanas», concluye Márk László.