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La invasión de Ceuta permite a Vox marcar distancias con Trump e Israel: «La soberanía es inviolable»

Santiago Abascal asistirá a la manifestación en apoyo a Ceuta en Cibeles

El embajador de Israel en la ONU cuestionó la presencia de España en Ceuta y Melilla

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Santiago Abascal.
Paula Ciordia
  • Paula Ciordia
  • Especializada en política, Vox, ideología woke e inmigración. Reflexiono sobre tauromaquia en mi columna semanal 'Entre Pitones'. En 2025, fui corresponsal en la Ciudad del Vaticano durante el Cónclave que eligió a León XIV. Antes estuve como delegada en Aragón (2023-2025). Graduada en Periodismo y Filología Hispánica (Universidad de Zaragoza) y máster en Filosofía y Culturas Modernas (Universidad de Sevilla) | [email protected]

La crisis de Ceuta ha dado a Vox la oportunidad de dejar claros los intereses de la formación en la defensa de España frente a sus socios potenciales internacionales en el choque con Marruecos, mientras pone en el foco a Pedro Sánchez como «traidor». 

El enfrentamiento ha permitido marcar distancias a Vox frente a algunos de sus principales aliados internacionales, como la Administración de Estados Unidos o Israel, tras las polémicas posiciones que ambas esferas políticas han tomado sobre la soberanía de España en Ceuta y Melilla y que le habían recriminado sus críticos. En Vox sentencian públicamente con rotundidad: «La soberanía es inviolable».

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha reclamado romper el Tratado de Amistad con Marruecos tras denunciar la entrada masiva de inmigrantes como una «invasión y punto» y advertir de que «quien nos invade no puede ser nuestro amigo». Unas palabras con las que inauguró el nuevo curso político este lunes y que marcarán la actividad parlamentaria de la formación los próximos meses.

El partido de Abascal ha registrado una moción en el Congreso para romper las relaciones diplomáticas con el país vecino, exigiendo la retirada del embajador de España en Marruecos, así como la llamada a consultas de la embajadora marroquí, si el Reino de Mohamed VI no declara que todos los territorios españoles en África, no sólo Ceuta y Melilla, pertenecen a España.

Por su parte, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, zanjó este martes la posición de sus socios internacionales, marcando la prioridad de su formación: «Los intereses de España». «Nosotros construimos nuestras relaciones internacionales en base únicamente a lo que interesa a España», afirmó Millán, añadiendo: «Nuestro interés permanente es contribuir a todo lo que reporte un beneficio a España y rechazar todo lo que sea un perjuicio».

Vox ha aumentado así la presión sobre el PP, tratando de forzar a los populares a posicionarse en el Senado sobre la retirada del embajador español. Abascal ha pasado de denunciar una «invasión» —motivo por el cual fue declarado persona non grata en Ceuta ya en 2021 con la abstención del PP— a exigir la ruptura del Tratado de Amistad con Rabat y reclamar que cualquier relación con el reino alauí quede subordinada a una premisa: la soberanía española es inviolable.

El movimiento de Bambú tiene además una relevante dimensión internacional. Vox mantiene una estrecha relación con la Heritage Foundation y con el entorno conservador estadounidense próximo a Donald Trump, mientras que la Fundación Disenso, el think tank presidido por Abascal, y la formación a través de Patriots en la UE, mantiene lazos con Israel.

Israel y Estados Unidos sobre Ceuta y Melilla

Durante la crisis de Ceuta, el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, llegó a cuestionar la presencia española en el norte de África al reclamar explicaciones por los «enclaves coloniales» de España en África. Además, cuentas israelíes y proisraelíes difundieron en redes sociales las etiquetas #FreeCeuta y #FreeMelilla, presentando ambas ciudades como territorios «ocupados» por España.

Además de la polémica posición de un informe no vinculante del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos relacionado con un proyecto de ley aprobado el pasado julio, donde se señala que «las ciudades de Ceuta y Melilla, administradas por España, se encuentran en territorio marroquí y siguen siendo objeto de una reivindicación histórica por parte de Marruecos», por el cual el autor del informe, Mario Díaz Balart, justificó que dicha referencia sobre las dos ciudades autónomas es una «cuestión geográfica», no política. Sobre lo cual escaló hasta la presidencia de Donald Trump aclarando la soberanía de España sobre las ciudades autónomas.

Vox sobre los intereses de España

La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, no ha dejado margen a la duda sobre la doctrina internacional con la que el partido pretende afrontar este conflicto, apoyándose en su representante en Ceuta, Sergio Redondo, quien señala sin ambages a Marruecos como «culpable de la invasión».

«Los Estados no construyen sus relaciones con la amistad», ha advertido Millán, para defender que las alianzas exteriores deben estar sometidas exclusivamente al interés nacional. Algo que Abascal suele ejemplificar con las políticas llevadas a cabo por los mandatarios Giorgia Meloni o Javier Milei, con la ruptura del Espacio Schengen o Mercosur.

Vox estaría dejando claro así que su proximidad política con potencias occidentales no implica asumir las posiciones de sus socios cuando estas entren en conflicto con los intereses españoles. La portavoz parlamentaria ha resumido esa posición en otra frase: «La soberanía se respeta. Y quien entra ilegalmente se va de vuelta a su país».

Algo que ratificará este miércoles: Abascal, quien canceló su participación anual en el Foro Madrid que está teniendo lugar en Chile por estar presente en la manifestación en apoyo a Ceuta en Cibeles y el jueves en la comparecencia de Sánchez en el Congreso.

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