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Sanidad

La huelga que tapa el PSOE porque no es contra Ayuso: los médicos cántabros llevan una semana parados

Los problemas del sistema de salud se extienden más allá de la Comunidad Madrid y las protestas, huelgas y paros por parte del personal sanitario no sólo se dirigen al Partido Popular y a Isabel Díaz Ayuso. En Aragón, por ejemplo, los profesionales de las ambulancias llevan varios días de paro contra el Gobierno del socialista Javier Lambán. Pero el conflicto más enquistado se está produciendo en Cantabria, donde los médicos de Atención Primaria llevan ya más de una semana en huelga reclamando mejoras al Gobierno regional del que forma parte el PSOE junto al partido de Miguel Ángel Revilla.

La de Cantabria es una huelga indefinida cuya resolución está en manos de los socialistas, al ser un consejero de este partido el responsable de las competencias de Sanidad en la región. Sin embargo, desde el Gobierno de Pedro Sánchez y los distintos sectores de la izquierda política y sindical, han ignorado completamente las protestas de los médicos cántabros durante más de una semana al tiempo que achacaban toda la responsabilidad de los problemas que tiene el Sistema Nacional de Salud a las políticas del PP y, más concretamente, de la presidenta Ayuso.

Pero ni una palabra de los problemas de la sanidad en otras comunidades, como Cantabria, donde el domingo los profesionales sanitarios salían a la calle en Santander para protestar contra el Gobierno regional, de izquierdas, sin que a la misma asistieran representantes de PSOE o Podemos. Al mismo tiempo, socialistas y podemitas centraban toda su presión en la manifestación convocada en Madrid por el sindicato amigo de la líder de Más Madrid, Mónica García, contra el Gobierno de Ayuso. Protesta callejera que sí contó con dirigentes del PSOE y que el propio Gobierno de Sánchez llegó a agitar desde la Moncloa a través de la ministra de Sanidad.

Carolina Darias, sin embargo, evitó referirse en ningún momento a las protestas de Cantabria en su discurso anti Ayuso, pese a que el conflicto en ambas comunidades ha ido parejo. Y es que el Gobierno que dirigen el regionalista Revilla y el PSOE lleva desde el lunes 7 de noviembre enfrentándose a una huelga indefinida de médicos de atención primaria sin que hayan sido capaces poner fin al conflicto. En el quinto día de paro, el Ejecutivo cántabro y el Sindicato Médico de Cantabria, convocante de la huelga, acercaron posturas, pero la Consejería de Salud, en manos del socialista Raúl Pesquera, no aceptó todas las peticiones de los profesionales y este lunes 14, cuando se cumplía ya una semana de huelga, los médicos rechazaron suspenderla tras una nueva reunión fracasada con el Servicio Cántabro de Salud.

Mejoras

Los sanitarios cántabros reclaman al PSOE y a Revilla que cumplan unos acuerdos firmados con ellos en 2019. Entre ellos, un cambio en las condiciones en las que atienden a los enfermos para «mejorar la calidad asistencial» y para ello exigen un tope de pacientes al día, al mismo tiempo que exigen aumentos salariales y un refuerzo de la seguridad para evitar agresiones a los profesionales médicos. Con estas demandas, los médicos de Cantabria dejan patente que la falta de personal, que deriva en problemas en la atención primaria y en el aumento del tiempo de las listas de espera, no se limitan ni mucho menos a la Comunidad de Madrid, sino que lo padece el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

De hecho, según datos del Ministerio de Sanidad, Cantabria es la  comunidad con una de las tasas de lista de espera sanitaria más alta de España, siendo por contra la Comunidad de Madrid una de las regiones con el tiempo de espera más bajo, viéndose superada, además de por Cantabria, donde los profesionales sanitarios están protestando sin el apoyo de la izquierda, por otras regiones socialistas como Aragón, Extremadura, Baleares o Castilla-La Mancha. Algo muy parecido a lo que ocurre con el número de médicos por habitante, un ranking en el que el Madrid de Ayuso supera a la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, presididas por los socialistas Ximo Puig y Emiliano García-Page, y a Cataluña, del independentista Pere Aragonès.