España
Consell per la República

Puigdemont ya le ha sacado 2 millones de euros a los seguidores de su Consell para la República

Dos millones de euros, más otros 600.000 por el dni catalán. Eso es lo que ya ha obtenido el expresidente fugado Carles Puigdemont del bolsillo de los cerca de 100.000 socios que tiene ya su Consell per la República catalana. Una entidad que pretende ser un gobierno de la Generalitat dirigido desde Waterloo (Bélgica).

Cada uno de esos amigos de la vía independentista unilateral que defiende Puigdemont debe pagar 20 euros anuales como cuota mínima para acceder a ese club. Eso en la categoría más barata, ya que la aportación mínima, en caso de elegir el pago mensual, es de 5 euros (60 euros anuales). Si el pago es trimestral, se pagará mínimo 10 euros cuatro veces al año (40 euros). No existe la posibilidad de unirse al Consell sin pagar.

De esa forma, las cuentas del gobierno en la sombra que ha configurado Carles Puigdemont en este Consell se han nutrido de, por lo menos, dos millones de euros en cuotas de aportación. Dinero que el ente utiliza para el sostenimiento de la estructura independentista en el fingido exilio que encabeza el fugado.

El dni catalán

Además, el Consell también obliga a esos 100.000 socios a pagar por su dni catalán, un documento sin ningún tipo de efecto legal que les acredita como ciudadanos de esa república imaginaria. Son, como mínimo, otros 600.000 euros, ya que el pago mínimo por este documento -en realidad es un código QR- es de seis euros. Si se quiere tener el dni catalán en físico, el pago asciende hasta los 12 euros.

Las bromas y mofas sobre este pasaporte de juguete comenzaron justo después de la presentación de esta iniciativa. El ex conseller Toni Comín, que también permanece en Bélgica fugado de la Justicia, argumentó que aunque el carné no sirve para nada, permite hacer cambios en las suscripciones de los diarios independentistas Vilaweb y El Punt Avui. Puigdemont espera que, en el futuro, algunos supermercados también ofrezcan descuentos a quienes muestren este carné.

Todos esos beneficios obtenidos por la cuota de los socios son los que ayudan a sostener la vida del  eurodiputado Puigdemont y todo su equipo en Waterloo, en el chalet donde reside el fugado.

Pagar por votar

Pero la clave de la pertenencia a ese club independentista reside en la Asamblea de Representantes del Consell, el remedo de Parlamento que respalda las decisiones de ese ficticio Govern de la Generalitat. Pagar es entrar a formar parte del censo que elige esa Asamblea, y cuyas elecciones se celebran a finales de este mes de octubre.

Cualquiera de los 100.000 amigos de la república de Carles Puigdemont, siempre que estén al corriente de pago de sus cuotas, puede presentar candidatura a esas elecciones. De ellos serán elegidos 81 (no recibirán ningún tipo de remuneración).

Una de sus primeras tareas será refrendar la presidencia de Puigdemont como líder del Consell Fundacional del Govern. De hecho, es un deber -no una opción- que figura textualmente en el reglamento interno de dicha organización.