Ley de Nietos

El aumento del voto emigrante del PSOE que impidió la mayoría del PP: de 4.559 a 13.518 papeletas en Pontevedra

Voto exterior PSOE
Luz Sela

El voto de la emigración en Pontevedra fue determinante para que el PSOE -junto al BNG- llegase al gobierno de la Xunta de Galicia en 2005, formando el llamado bipartito gallego. El socialista Emilio Pérez Touriño consiguió arrebatar a Manuel Fraga la mayoría absoluta que venía ostentando desde hacía 16 años en un recuento de vértigo, que dejó el color de la Xunta en manos del voto CERA. El PSOE logró un extraordinario incremento del voto exterior en aquellos comicios.

Fraga había ganado las elecciones, con 37 escaños, y la mayoría de la Xunta estaba y está en 38. El PSOE apenas había sacado 25 diputados, pero con los 13 del BNG le alcanzaba para gobernar. La clave estaba en Pontevedra. Esa provincia podría otorgar un escaño más a los populares en detrimento de los socialistas, permitiendo así al histórico presidente de la Xunta revalidar su mandato.

Para ello, el PP necesitaba una diferencia de al menos 8.000 papeletas con el PSOE entre los residentes ausentes pontevedreses. De esa forma, conseguiría sumar un escaño más y alcanzaría la mayoría absoluta.

Los populares estaban confiados por los resultados de las anteriores autonómicas, cuando habían marcado una gran distancia en el voto exterior con los socialistas.

El propio Fraga, en su comparecencia en la noche electoral, se mostró optimista en retener el poder y calificó de «razonable y viable» lograr la mayoría absoluta. «Bien podría ser que lleguemos a 38», afirmó.

Sin embargo, no fue así. Pese a que el PP fue la fuerza más votada entre los emigrantes gallegos, con 15.361 votos en Pontevedra, el espectacular incremento del PSOE, con 13.518 en esa provincia, impidió que Fraga pudiese gobernar.

Sánchez, asesor

Pedro Sánchez formaba parte del equipo de campaña que se había desplazado desde Madrid para dirigir la estrategia electoral del PSOE en Galicia y que estaba capitaneado por José Blanco, entonces secretario de Organización.

El ahora presidente del Gobierno integraba un elegido núcleo de colaboradores, que se perfilaban como jóvenes promesas de la política. Con él estaban Antonio Hernando y Óscar López, con quienes Sánchez ha protagonizado una historia de idas y venidas. Ambos han ostentado distintos cargos en el Ejecutivo de la máxima confianza del líder socialista.

Lo último en España

Últimas noticias