Los aspirantes suspendidos en las oposiciones filtradas de Renfe: «Que se vaya preparando el culpable»
Piden anular la prueba filtrada y denuncian la falta de las plantillas oficiales completas en la web oficial
Exigen "transparencia" antes de que "todo quisqui" pague el pato: "Es una cosa increíble, a los hechos me remito"
Cientos de aspirantes que han suspendido el examen psicotécnico de las polémicas oposiciones a operador comercial de Renfe han reclamado que se repita esa prueba y se publiquen todos los exámenes completos, ante las evidencias de que parte del contenido fue conocido de antemano por otros candidatos.
La reclamación se suma al pulso que mantienen, por el lado contrario, los 600 aprobados provisionales, que rechazan cualquier repetición del examen, en un proceso selectivo que la empresa estatal Renfe ha paralizado desde finales de junio de 2026 mientras espera el dictamen de la Abogacía del Estado.
El foco de la disputa recae en la prueba conocida como Psicotécnico 1, celebrada el 6 de junio en distintas sedes del país. Varios aspirantes sostienen que la coincidencia entre el contenido del examen y materiales previos de la academia ETICOP les ha perjudicado de forma directa, al dejarlos fuera del corte pese a haber superado, según afirman, el examen de conocimientos.
«Lo que chirría además es que solo se filtrara el psico, justo lo que suspende todo quisqui», ha lamentado uno de los participantes en un chat en el que más de 3.700 interesados han debatido en los últimos días sobre el escándalo.
Uno de los principales argumentos de los suspendidos es la opacidad total del proceso. Renfe no publica las plantillas de preguntas y respuestas correctas en el caso de los psicotécnicos, a diferencia de lo que ocurre con el examen de conocimientos, lo que en la práctica impide a los candidatos impugnar preguntas concretas.
En el citado chat, varios opositores han pedido que se aclare «si es legal» que una prueba oficial reutilice contenido «calcado» de materiales ya disponibles en una academia privada.
Otro mensaje reclama que se investigue «hasta el final, sin perjudicar a quienes han obtenido su plaza de forma legítima», aunque subraya que debe «esclarecerse» si hubo filtración «para no perjudicar tampoco a los que han quedado por debajo del 600».
El tono de las conversaciones ha ido subiendo en los últimos días, con acusaciones directas entre compañeros de oposición. «Esto es culpa de Renfe por permitir méritos de mierda y punto», ha escrito uno de los participantes, en referencia a los cursos de pago que otorgaban puntos extra. Otro mensaje, más beligerante, advertía: «Una sola falta de respeto más o comentario fuera de lugar… y golpe de remo».
La desconfianza mutua ha llegado a poner en duda la palabra de quienes aseguran tener pruebas de la filtración. «Qué triste es decir que tengo pruebas y decir que es «posible» que se haya filtrado a mucha gente, pues vaya pruebas», comentaba un opositor. Otro, hastiado del debate, zanjaba así la discusión: «Hablar más por aquí es para nada».
Las réplicas se han sucedido sin tregua. «Otro enterao», respondía un opositor a quien cuestionaba la supuesta filtración. El hartazgo se ha dejado ver en cada intervención: «Se acabó ya, no hablo más, en serio», zanjaba uno de los participantes, mientras otro remataba con un lacónico «fin».
«Cuidado con manipular pruebas»
No todos los mensajes, sin embargo, apuntan en la misma dirección. Uno de los participantes ha recordado que «suspendió más gente el psicotécnico 2 que el psicotécnico 1», en un intento de relativizar el alcance real de la supuesta filtración sobre el resultado final.
Las conversaciones reflejan también el desgaste emocional del colectivo. Uno de los mensajes, en tono de advertencia, alerta de que cualquier prueba aportada sobre una posible filtración debe ser auténtica, ya que «toda imagen, documento, archivo, etc. tiene un historial interno de origen, creación, modificación», y compara la situación con comprar «una bici robada» sin saberlo: «el desconocimiento no te exime de la culpa». «Cuidado con manipular pruebas», lanza.
Un proceso bajo sospecha
El conflicto se remonta a las semanas posteriores al examen. El 16 de junio se publicaron las listas provisionales, y sólo dos preguntas del examen de conocimiento fueron impugnadas, frente a ninguna reclamación inicial sobre el psicotécnico. Días después, sin embargo, estalló la polémica por la coincidencia de buena parte del contenido con exámenes de prueba de la academia ETICOP.
El tribunal calificador, integrado por representantes de Renfe y de los sindicatos, decidió entonces paralizar cautelarmente el proceso y trasladar el expediente a la Abogacía del Estado. Su informe determinará si se repite la prueba psicotécnica, se anula parte del proceso o se mantiene el resultado actual. Un auténtico caos en cualquiera de esas opciones.
La oposición forma parte de un plan más amplio con el que Renfe se comprometió a ampliar su plantilla en cerca de 2.000 personas, un acuerdo alcanzado en febrero de 2026 tras los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), en los que fallecieron 47 personas, incluidos tres maquinistas.
Desde UGT se ha pedido a la dirección de Renfe que contrate a una empresa externa e independiente para auditar lo ocurrido, mientras que los 600 aprobados provisionales han presentado una alegación colectiva para que, sea cual sea la decisión final, no se vea comprometida su calificación. Entre los suspendidos, sin embargo, la desconfianza persiste: «Si el que no es apto seguiría sin serlo, con filtración o sin filtración», ha escrito otro de los participantes en el debate, cuestionando el argumento contrario.
Renfe ha explicado que «todos los procesos de selección del grupo se rigen por los principios de mérito, capacidad e igualdad» y que la decisión de la Abogacía del Estado «será comunicada a todos los participantes». Hasta entonces, cientos de opositores —aptos y no aptos— seguirán discutiendo, examen en mano, quién tiene realmente la razón en un proceso que nadie, ni siquiera Renfe, parece capaz de aclarar.