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CATALUÑA

El alcalde independentista que gritó «¡Puta España!» no se arrepiente: «Fue un discurso político»

Cake Minuesa confronta al alcalde de Santa Eugenia de Berga tras sus insultos

El alcalde de Santa Eugenia de Berga (Barcelona), Xavier Fernández, remató su pregón de la fiesta mayor del pasado 8 de septiembre con un grito de «Viva Cataluña Libre» tras lanzar el insulto de «Puta España» ante los vecinos congregados. Preguntado por un reportero de OKDIARIO, el regidor ha reconocido el tono «grosero» de sus palabras, pero se ha negado a pedir disculpas, amparándose en que se trataba de «un discurso político».

«He hecho un discurso de 20 minutos, 30 segundos. Hice una gran reivindicación política y acabar con una frase que es un clásico en Cataluña que dice que no estoy de acuerdo con el Estado español», ha justificado el alcalde de Junts ante las cámaras.

Cuestionado sobre si se arrepentía al verse a sí mismo en el vídeo, el regidor ha admitido que la expresión «suena grosero», pero se ha negado a calificarla de «insulto» y a defenderla por ser un «discurso político».

«España tiene la fuerza para hacer lo que quiera»

El reportero de OKDIARIO le ha recordado que un alcalde no puede insultar a la nación que representa a todos los vecinos del municipio, independientemente de su ideología: «Yo no digo puta Cataluña. Yo puedo criticar al independentismo. No digo, no digo putos catalanes». El regidor, lejos de rectificar, ha respondido con una reflexión sobre el Estado español: «España es un Estado, señores, como Estado. España tiene la fuerza para hacer lo que quiera. Se puede discutir».

Ante la pregunta de si teme pasar a la historia como «el alcalde que dijo puta España», el regidor ha restado importancia al episodio: «Seguramente recordarán por muchas otras cosas que no pasan».

Sin bandera de España en el Ayuntamiento

El reportaje también expone que la Casa de la Vila de Santa Eugènia de Berga incumple la Ley de Banderas: ondean la senyera y la estelada, pero no el pabellón nacional, obligatorio en todos los edificios oficiales del país. «Pues porque no tenemos bandera española», ha respondido el alcalde con naturalidad cuando se le ha preguntado por la ausencia. Preguntado por cuándo pretende colocarla, ha respondido con evasivas.

El reportero le ha recordado además que la estelada, a diferencia de la bandera de España, «no es legal en ningún sitio, que tiene la misma legalidad que la bandera de Mickey Mouse», a lo que el alcalde ha respondido calificándola de simple «posición política».

Los vecinos, divididos

En la calle, las reacciones vecinales han sido dispares. Mientras algunos residentes evitaban pronunciarse sobre el pregón, otros han respaldado sin fisuras al alcalde: «Si estamos en nuestro sitio, en nuestro pueblo, creo que podemos opinar y decir lo que nos pase por los cojones. Así de claro», ha defendido un vecino, que ha llegado a negar que la expresión constituya una ofensa.