16 policías heridos durante la manifestación de bateeiros en Santiago de Compostela
El SUP se personará como acusación particular contra los agresores
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Una nueva protesta de los bateeiros en Santiago de Compostela (La Coruña) este jueves, se ha cobrado un total de dieciséis policías heridos y dos manifestantes detenidos durante los duros enfrentamientos que han tenido lugar desde primera hora de la mañana en las puertas de la sede de la Xunta en la ciudad. Es el último episodio del tenso conflicto que enfrenta a los bateeiros con el gobierno autónomo por reducirles las zonas de extracción de la semilla del mejillón.
Los agentes heridos, todos de carácter leve, pertenecían a la Unidad de Intervención Policial (UIP) y a la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) que se habían desplegado para supervisar la concentración ante la sede de Xunta en San Caetano.
Hasta allí se habían desplazado representantes y trabajadores del sector bateeiro para protestar contra el cambio de parecer de la Consellería do Mar de la Xunta, que ha anulado las zonas de extracción de mejilla (semilla del mejillón) que concedió para volver a restringirlas.
Según fuentes policiales, algunos de los bateeiros que participaban en la protesta intentaron romper el perímetro policial que protegía la sede del Gobierno gallego, desencadenando la respuesta policial. Tal y como muestran las imágenes, en pocos minutos los incidentes han crecido en violencia y en número de participantes con un intercambio de golpes entre los agentes y los manifestantes que les atacaban con grandes estacas.
Fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP), acusan a los bateeiros de lanzar piedras de gran tamaño y palos sobre sus compañeros y sobre los vehículos policiales, durante la batalla campal que ha tenido lugar a las puertas de la Xunta. En los incidentes han sido detenidos dos manifestantes, acusados de los delitos de desorden público y atentado contra la autoridad.
Poco después, el grueso de los manifestantes se ha trasladado hasta las puertas de la comisaría de la Policía Nacional en Santiago para reclamar la libertad de los detenidos, esta vez sin violencia.
Allí, los manifestantes han culpado a los policías de los incidentes. Niegan que intentaran entrar en el edificio de la Xunta e insisten en que la respuesta policial fue desproporcionada. El SUP por su parte ha anunciado que se personará como acusación particular contra los manifestantes que supuestamente agredieron a sus compañeros.
Este ha sido el último episodio del conflicto de los bateeiros con la Xunta y los percebeiros a causa de la distribución de las áreas donde unos y otros realizan su trabajo. Bateeiros y Percebeiros se acusan de perjudicar los bancos de mejillones y percebes respectivamente, además de reclamar al Gobierno gallego que amplíe las zonas de trabajo.
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