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Economía
MERCADO INMOBILIARIO

Surge el ‘efecto pasaporte’ en la compra de casas de lujo: la doble nacionalidad como escudo antiblanqueo

La elevada presencia de compradores “italianos” podría responder a otros de origen latinoamericano

A lo largo de 2025 el elevado número de compradores de viviendas de Madrid registrados como «italianos» sorprendió al mercado inmobiliario prime. Tan elevada fue la cifra que rápidamente el sector detectó lo que estaba ocurriendo y lo denominaron «efecto pasaporte»: muchos latinoamericanos camuflaron su país de origen a través de la doble nacionalidad para adquirir pisos de lujo en la capital de España sorteando el protocolo antiblanqueo.

Según los datos del Portal Estadístico del Notariado, recogidos por la consultora DIZA, en Madrid los compradores supuestamente originarios «de Italia» representaron el pasado año casi el 15% del total y de México únicamente quedaron registrados un 5,1%.

Esto que, en un primer momento no es reseñable, para los agentes que tienen tomado el pulso del mercado en el día a día supuso un hilo del que tirar para comprender qué estaba sucediendo. Grandes fortunas latinoamericanas estaban usando la doble nacionalidad como escudo antiblanqueo.

Cabe destacar que la variable «nacionalidad» refleja la nacionalidad con la que el comprador figura en la operación. Es decir, la que acredita y declara en la escritura, pero no necesariamente el país de nacimiento. 

La fórmula para invertir su patrimonio

Es por ello que, pese a los datos registrados en las transacciones del inmobiliario prime en los que por ejemplo México sólo representa a un 5% de los compradores, los expertos son conscientes de que en realidad son muchos más los clientes hispanoamericanos que están copando las adquisiciones.

Apuntan, en este sentido, que todos estos compradores de altas rentas utilizan algunos «trucos» en su llegada a España para esquivar el protocolo antiblanqueo e invertir su patrimonio en viviendas.

Fuentes del mercado inmobiliario ya explicaban a OKDIARIO hace unas semanas que muchos clientes mexicanos o venezolanos tenían que «construir legalmente la fórmula» para poder utilizar su capital en el nuevo destino.

En el caso de Venezuela, desde la llegada de Nicolás Maduro en 2013, tras comenzar a sufrir un recorte progresivo de libertades y ver su capital amenazado, muchos de ellos necesitaron encontrar un plan B para no perder su fortuna y justo en ese momento el mercado inmobiliario español se empezó a presentar como una oportunidad.

Una gran parte de los empresarios que habían acumulado un importante montante en su país de origen tenían raíces en España o Italia, y gracias a ello encontraron, con el asesoramiento de juristas, una manera de esquivar el protocolo antiblanqueo que se aplica en determinados casos.

Italianos de pasaporte

Por todo ello, y después de analizar las transacciones realizadas a lo largo del año, los agentes inmobiliarios apuntan que la interpretación hecha por el notariado sobre la composición por nacionalidad debe realizarse con cautela.

Perciben que el truco de la doble nacionalidad, o «efecto pasaporte», es especialmente relevante en mercados de lujo como el de la capital española, Madrid.

En particular, a raíz de conocer las estadísticas establecieron una relación directa entre la elevada presencia de compradores registrados como «italianos» y los numerosos compradores de origen latinoamericano que habían atendido y que adquirían su vivienda de lujo con pasaporte italiano.

La plausibilidad de este mecanismo admiten que es «elevada». Según datos del ISTAT, a 31 de diciembre de 2024 residían en el exterior 6,4 millones de ciudadanos italianos, de los cuales aproximadamente 2,1 millones vivían en el centro y el sur de América

Además, entre los italianos residentes en el exterior, solo una minoría nació efectivamente en Italia, proporción que en América Latina se sitúa muy por debajo del 10%.

En un mercado como el madrileño, donde el propio Notariado destaca el peso de extranjeros residentes dentro de las compraventas de casas, esta combinación de residencia y nacionalidad declarada en el pasaporte contribuye a amplificar el peso estadístico del grupo «Italia», sin suponer a priori una realidad.

Latinoamérica compra el lujo

A este fenómeno se suma la nacionalización de población latinoamericana, que reduce su visibilidad dentro del colectivo extranjero. Según la Estadística de Adquisiciones de Nacionalidad Española de Residentes (INE), en 2024 adquirieron la nacionalidad española 252.476 personas, con un peso muy significativo de países latinoamericanos:

Venezuela (35.403), Colombia (26.224), Honduras (15.574), Ecuador (10.871), Perú (10.480), República Dominicana (9.452), Argentina (8.558), Bolivia (8.385) y Cuba (8.045), entre otros.

Este proceso desplaza a una parte relevante de la demanda latinoamericana desde la categoría de «extranjera» a la de «nacional». 

El caso de México resulta especialmente ilustrativo. En 2024, 3.066 personas con nacionalidad previa mexicana adquirieron la nacionalidad española, de las cuales 846 residían en la Comunidad de Madrid.

Además, el cruce por país de nacimiento muestra que la gran mayoría (2.897) habían nacido en México, lo que refuerza la interpretación de que parte de la demanda mexicana deja de computar como extranjera en plazos relativamente cortos. 

Impacto de los sefardíes

Por último, también debe tenerse en cuenta el impacto acumulado de la Ley 12/2015, que permitió la concesión de nacionalidad española a sefardíes originarios de países como México, Colombia o Venezuela.

A 31 de diciembre de 2025, este proceso acumulaba 73.018 concesiones, contribuyendo adicionalmente a «trasladar» compradores de origen latinoamericano, con frecuencia de alto perfil patrimonial, a la categoría de nacionales en las estadísticas notariales de las compras de lujo.

En términos de grado de internacionalización, los mayores porcentajes de comprador extranjero se concentran en Boadilla del Monte (16,87%) y Alcobendas (16,84%), seguidos por Madrid y Pozuelo de Alarcón (en torno al 14,4%)

Este resultado es relevante porque confirma que la demanda internacional no se limita a Madrid centro, sino que también se orienta hacia municipios del entorno que ofrecen producto familiar, mayor superficie y un estándar residencial alto (urbanizaciones consolidadas, servicios, colegios y calidad de vida).