De la videoconsola a la creación de un ‘Gaming House’: así se forman los ‘gamers’ de hoy en día
Instalaciones de lujo, durísimos entrenamientos y convivencia codo a codo. Con estos tres pilares, se levantan los cimientos de la Leonera, la Gaming House de Mad Lions, un centro de alto rendimiento donde se preparan los jugadores profesionales para “lograr ser un club de referencia y conseguir buenos resultados en las competiciones” del top 5 de videojuegos: Clash Royale, Counter Strike, FIFA y League of Legends.
Nacieron hace cuatro meses y aunque aún no cuentan con datos de facturación porque están en pleno crecimiento, pretenden ponerse a la cabeza de este sector tan desconocido en España. Y no están lejos de hacerlo: en algunas competiciones ya han sido premiados con cantidades numerosas de dinero. Sergio, Marcos y Jorge crearon esta compañía, que representa a Madrid, con el fin de «ser un referente en el panorama nacional e internacional” entre los clubs profesionales de videojuegos, además de ser líder en “creación de contenidos y entretenimiento”, cuenta Sergio a OKDIARIO.
Precisamente la creación de contenidos es uno de los rasgos que les diferencia del resto de equipos de E-sports (clubs que compiten profesionalmente en la categoría de videojuegos). Esto, unido a la gestión de los derechos de imagen, les permite hacer de su empresa un negocio rentable.
Se consideran emprendedores porque han creado la Leonera desde cero. Su meta a largo plazo es acercar la profesionalización de otros sectores al de los E-sports. “A la hora de elegir los E-sports en los que participamos, nos centramos principalmente en el retorno de la inversión y que se pudiesen compatibilizar de tal manera que no se canibalizasen las audiencias entre ellos”. Por ello eligieron los cuatro juegos más conocidos del momento.
La Leonera
El club, que con su nombre homenajea a los leones de la fuente madrileña de La Cibeles, nace con una verdadera vocación: formar auténticos profesionales. Atrás queda la imagen asociada a los gamers de hoy en día. En esta casa, corazón del videojuego, no sólo caben mandos y pantallas de televisión. Entre sus instalaciones, se cuela un gimnasio para ejercitarse, una sala de juegos, pista de padel, un plató de televisión para el rodaje de programas propios y una piscina.
“Los equipos conviven en esta casa de dos plantas ubicada a las afueras de la capital. Tras los duros y exigentes entrenamientos, tienen su espacio para la desconexión. Por la mañana, desempeñan entrenamiento físico y durante la tarde, entrenan la jornada completa con descanso de un día a la semana”, explica Sergio.
No sólo la actividad física es importante. Por ello, también cuentan con un mental coach “que les ayuda a conseguir una estabilidad emocional. Queremos que los jugadores estén en el mejor estado físico y mental para que entrenen y saquen a relucir lo mejor de ellos mismos”.
Acogen diamantes en bruto que pulen para convertirles en auténticos líderes de las competiciones de videojuegos. Tanto, que en diez años, lleguen a ser campeones nacionales e internacionales para dar el salto a las ligas más relevantes del mundo.
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