Economía

Venezuela ahogada por las deudas: Maduro perderá el 50% de la petrolera estatal si no paga a Rusia

Nadie da duros a peseta, si me permiten la popular expresión. Y si no, que se lo digan a Venezuela. El país de Nicolás Maduro podría perder el 50% del capital de Citgo, la filial de la petrolera estatal PDVSA en EEUU, si no paga la deuda de 1.600 millones de dólares contraída con la rusa Rosneft. Según Financial Times, la rusa está en Caracas negociando concesiones de explotación de petróleo y proporcionar un nuevo crédito de 5.000 millones de dólares al endeudado régimen bolivariano.

Pero, además, que el dirigente populista falte a su pago traerá consecuencias y tensiones geopolíticas con EEUU. El otro 50% del capital de Citgo está en manos del país dirigido por Donald Trump y el secretario de Estado, Rex Tillerson, ya ha advertido que no dejará que la cadena de gasolineras caiga en manos del país de Vladimir Putin porque lo consideran una firma estratégica para su nación.

Parece que todo el mundo está pendiente de lo que ocurre en Venezuela, pero no sólo por la continua violación de los Derechos Humanos para con sus ciudadanos, sino porque los intereses económicos en el país de América Latina. Arrastra una deuda demasiado alta y los acreedores no están seguros de que vaya a poder hacer frente a los pagos, entre estas deudas destaca la adquirida con la petrolera rusa Rosneft que vence en noviembre.

Según Financial Times, «la compañía rusa no tiene interés en las refinerías, sino en las concesiones de los campos petroleros de Venezuela”. No es una apreciación baladí, el país latinoamericano es uno de los países con mayor oro bajo sus pies, pero con una infraestructura absolutamente obsoleta.

Al parecer, según la información del medio americano, representantes de la rusa estarían en Caracas para negociar el aval en Cigna por concesiones de explotación de petróleo y proporcionar un nuevo crédito de 5.000 millones de dólares.  Sin embargo, la firma rusa está expectante, cree que podrá cerrar un nuevo acuerdo, pero no está seguro de que, tras las elecciones de este domingo, si gana la oposición, ésta respete el pacto.

El profesor Mitu Gulati, de la Universidad de Duke, cree que esto es posible, sobre todo teniendo en cuenta la debilidad del actual Ejecutivo. Explica que “si los acreedores no obtienen la aprobación legislativa para las transacciones, están en riesgo de que la oposición desprecie el acuerdo”.