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Economía
Banca

UBS ve exagerado el castigo a Santander en Bolsa: la compra de Webster arregla el problema de EEUU

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

La compra del Webster Bank anunciada por el Banco Santander este martes ha sido recibida con frialdad tanto por los analistas como por el mercado, donde la acción cayó un 3,48%. En general, no gustan este tipo de operaciones, pero UBS rompe una lanza a favor del Santander: a su juicio, arregla el problema que tenía en EEUU y lo hace pagando un precio razonable.

«Demos un paso atrás: los bajistas dirán que Santander ha vuelto por sus fueros. Y es cierto: han hecho una adquisición. ¿Pero qué han hecho? Una compra en EEUU, una franquicia que la mayoría queríamos que arreglara, con una valoración sensata que permite acreción [crecimiento del beneficio]. Y todavía podemos seguir hablando de un Santander con un capital del 13%», sostiene UBS.

En general, a los analistas no les gusta que el banco que preside Ana Botín haya invertido en EEUU. Como informó en su día OKDIARIO, el mercado no celebró la venta de la filial de Polonia porque temía precisamente que pasara lo que ha pasado. A juicio del consenso, tenía más sentido invertir en otros países donde ya tiene masa crítica, como Brasil o México.

«Los inversores están preocupados por el riesgo de ejecución en EEUU y por la racionalidad de pagar 2 veces valor en libros para conseguir una rentabilidad del 18%, especialmente cuando otras regiones pueden ofrecer mejores retornos con una menor complejidad para ejecutar la operación y con una ganancia de cuota de mercado más sustancial: la cuota combinada será de sólo el 8%, por debajo del nivel del 10% que el Santander ha marcado como nivel mínimo en cada geografía», opina la firma especializada Redburn.

Y añade: «Al final, el Santander está comprando una franquicia retail y planea cerrar oficinas y acometer una reestructuración para incrementar la rentabilidad».

La opción de invertir los beneficios de Polonia en EEUU no gustaba porque temían temen que se comprase un banco regional estadounidense que no le aportara suficiente masa crítica, que requiriese un costoso proceso de integración y en el que tuviera que tomar medidas duras para mejorar su eficiencia. Es decir, asumir costes antes de hacerlo rentable y, encima, sin suficiente cuota de mercado.

Arreglar EEUU

Pero la lectura que hace el propio Santander, con la que coincide UBS, es la contraria: la franquicia de EEUU no aportaba la rentabilidad ni el volumen de negocio que requiere el banco en todos los países donde está presente. Ante lo cual sólo cabían dos opciones: o vender y salirse del país, o comprar y así crecer. Y, atendiendo a los precedentes (Brasil, Reino Unido), lo normal es que el Santander compre.

Dejando de lado el riesgo de ejecución (es decir, que no se cumplan los números que ha proyectado para la operación), la compra del Webster ofrece unas previsiones bastante razonables, a juicio del banco suizo. Así, los 12.200 millones de dólares pagados suponen una prima del 15% sobre la cotización, 2 veces su valor en libros y un PER (veces que el precio contiene el beneficio) de 10 veces los resultados esperados para 2028, que se quedan en 6,8 veces tras las sinergias (ahorros de costes) esperadas.

Estas sinergias se estiman en 800 millones de dólares en 2028, en torno al 50% de los costes actuales de Webster. Si se logran, aportará entre un 7% y un 8% al beneficio del Santander en ese año. El impacto en capital será de 1,40 puntos en el día 1, lo que rebajará la solvencia del grupo al 12,1%. Ahora bien, el crecimiento del beneficio del resto del banco conseguirá que el capital se recupere hasta el 12,8%-13% a finales de este año.