Sánchez se niega a declarar el coronavirus emergencia sanitaria pese a las presiones de los organizadores del Mobile
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha cedido a las presiones del GSMA, que necesitaba que el Ejecutivo declarase el coronavirus emergencia sanitaria nacional para poder cancelar el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, sin tener problemas con las compañías aseguradoras.
La empresa organizadora, GSMA, analizará de nuevo el viernes la posibilidad de suspender el congreso, como ya avanzó en exclusiva este periódico, dando un mayor plazo a las firmas asistentes para cancelar su asistencia y así rebajar las indemnizaciones correspondientes. Y es que si son las empresas las que cancelan voluntariamente, la GSMA se lavaría las manos con ellas a la hora de pagar indemnizaciones.
Precisamente por ello, la GSMA ha estado pidiendo al Gobierno de Pedro Sánchez que declarara el coronavirus como emergencia sanitaria nacional, de modo que pudieran cancelarlo alegando la decisión del Ejecutivo. Sin embargo, fuentes del Gobierno señalan a este periódico que no van a acelerar una decisión -que no descartan tomar en algún momento- simplemente por las presiones de la organizadora del Mobile. A fin de cuentas, si es una decisión del Estado, la GSMA podría escapar de la obligación de indemnizar.
Fuentes de una de las grandes compañías que, de momento, asistirá al Mobile, han explicado a OKDIARIO que «si la GSMA decide cancelar el evento tendrá que pagar grandes indemnizaciones a las empresas asistentes, algo que por supuesto no le interesa en absoluto». Y es que tanto el Gobierno, como el Ayuntamiento de Barcelona, como la Generalitat de Cataluña han asegurado que ven garantizada la seguridad para el MWC, por lo que han dejado en manos de la organización la responsabilidad de tomar la decisión.
Sea como fuere, lo cierto es que ahora la pelota queda sobre el tejado de la GSMA, que se enfrenta a indemnizaciones millonarias a las empresas participantes que no pudieran asistir al MWC por decisión de la organización. A fin de cuentas, las firmas que acudirán al multitudinario evento ya han realizado grandes inversiones en viajes, hoteles, productos, alquileres, stands, productos promocionales, etc.
Presión bidireccional
Sin embargo, las presiones no han ido únicamente en una dirección (GSMA-Moncloa), sino que en la otra dirección también se están produciendo. Fuentes conocedoras aseguran a OKDIARIO que desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez están presionando a la GSMA para que mantengan la celebración del Mobile World Congress 2020. El motivo: reputacional.
Y es que desde el Gobierno entienden que la cancelación de una de las joyas de la corona en cuanto a ferias en España supondría un duro golpe para la reputación de nuestro país. Sin embargo, nadie cede. Ni el GSMA, ni tampoco el Gobierno. El pulso continúa y tendrá el tiempo de descuento el próximo viernes, cuando se produzca una nueva reunión de los organizadores del MWC para decidir, de una vez por todas, si sigue o no adelante el congreso.
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