Economía

El número de fieles que marcan la X en la casilla de la Iglesia se desploma a su nivel más bajo de la última década

Cada vez son menos los fieles que deciden marcar la ‘equis’ en favor de la casilla de la iglesia católica en la declaración de la renta. Según la memoria presentada este jueves, el 33,45% de los contribuyentes decidieron destinar el 0,7% de sus impuestos a a este fin.

La memoria de 2016, presentada por el vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y Presidente de la cadena COPE, Fernando Giménez Barriocanal, demuestra como el número de fieles que con sus impuestos quieren financiar la labor de la iglesia se desploma hasta su nivel más bajo de la última década.

Sin embargo, pese a ser su nivel más bajo, la iglesia católica ha recaudado más. Concretamente 256,66 millones de euros en este ejercicio. Un fenómeno que Giménez Barriocanal ha atribuido a que «la situación económica también ha mejorado». Otro de los motivos que pueden explicar el aumento en recaudación es que las rentas más altas aportan más, mientras que las más bajas deciden destinar el 0,7% de sus impuestos a otros fines.

Fuente CEE

Eso fue lo que ocurrió en 2015. Entones, según las cuentas de la CEE, se produjo un descenso de 250.000 personas con rentas bajas que dejaron de marcar la X en la casilla de la iglesia.

La distribución de esa cantidad fue principalmente a las diócesis (un 80,4% del total) y el resto (19,6%) a cuestiones como el pago de la seguridad social del clero, centros de formación dependientes de la CEE, la aportación extraordinaria a Cáritas, que se suma a lo que cada diócesis y cada parroquia dedica a este fin de sus propios presupuestos, etc.

Respaldo al 1-O

Lo cierto es que esta tendencia se viene repitiendo en los últimos años. Muchas voces critican el comportamiento de la iglesia durante el golpe separatista. Por ende, en el próximo ejercicio se apreciará el verdadero impacto del ‘procés’ en las cuentas de la Iglesia. Y es que, en los últimos tiempos, lejos de evangelizar, una buena parte del clero catalán ha decidido abrazar el golpe independentista.

Desde los más 300 sacerdotes, diáconos y religiosos catalanes que defendieron como algo “legítimo y necesario” votar en el referéndum del 1 de octubre, pasando por aquellos que colocaron lazos amarillos en los templos “como símbolo del compromiso con la autodeterminación que permitirá decidir el futuro del pueblo”.