Ahorro

Ni 19 ni 21 grados: los expertos revelan la temperatura exacta a la que debes poner la calefacción para ahorrar en la factura este invierno

los expertos revelan la temperatura exacta a la que debes poner la calefacción
Guillermo Escobar

Con la llegada del frío vuelve la pregunta de cada invierno: ¿a qué temperatura hay que poner la calefacción para estar a gusto sin que la factura se dispare? Muchas personas dudan entre los 19 y los 21 grados, y otras suben el termostato muy por encima sin darse cuenta de lo que les cuesta. La respuesta de los expertos es más sencilla de lo que parece y tiene un número concreto: 20 grados durante el día y bastante menos por la noche.

Qué temperatura recomienda el IDAE

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el organismo público de referencia en eficiencia energética, sitúa la temperatura adecuada para el hogar en invierno entre 19 y 21 grados durante el día, que es suficiente para la mayoría de las personas. Por la noche, en los dormitorios, considera que bastan de 15 a 17 grados.

Dentro de esa horquilla, los 20 grados son el punto de equilibrio. Ofrecen una sensación de confort adecuada con ropa de casa normal y evitan el gasto extra de los 21 grados o más. Como recuerdan desde Endesa basándose en los datos del IDAE, cada grado por encima de los 20 aumenta el consumo de la calefacción, y bajar a 19 o 20 grados supone un ahorro mayor que mantenerla a 21.

Cuánto sube la factura por cada grado de más

El dato que más conviene recordar es este: según el IDAE, por cada grado que subimos la calefacción, el consumo de energía aumenta en torno a un 7%. Puede parecer poco, pero se acumula rápido. Quien tiene la casa a 24 grados en lugar de a 20 está consumiendo cerca de un 30% más de energía en calefacción, y muchos hogares superan con creces esa temperatura sin necesidad.

Además, un exceso de calor no solo encarece la factura. También reseca el ambiente y puede resultar incómodo, sobre todo para dormir. Por eso los expertos insisten en que la clave no es calentar más, sino calentar mejor.

Por la noche, la calefacción mucho más baja

Mientras dormimos, el cuerpo necesita menos calor. El IDAE considera que en los dormitorios bastan 15 a 17 grados por la noche, aunque otras referencias, centradas en la calidad del sueño, recomiendan algo más. Según recoge Selectra, la Sociedad Española de Sueño sitúa la temperatura ideal de la habitación entre 18 y 21 grados. Mantener el dormitorio en torno a 18 grados y abrigarse con un buen edredón es una buena forma de combinar descanso y ahorro.

Tampoco conviene pasarse en sentido contrario. La Organización Mundial de la Salud fija en 18 grados la temperatura mínima saludable en el interior de las viviendas, sobre todo para personas mayores, bebés o quienes tienen problemas de salud, por lo que en esos casos es mejor no bajar de esa cifra.

Trucos para ahorrar sin pasar frío

Más allá de la temperatura, hay gestos que marcan la diferencia. Un termostato programable permite adaptar la calefacción a los horarios reales de la casa, bajándola cuando no hay nadie y por la noche. Las válvulas termostáticas en los radiadores ayudan a ajustar cada habitación por separado, para no calentar estancias que no se usan.

El aislamiento es otro factor clave. Según el IDAE, una vivienda bien aislada puede reducir el gasto en calefacción entre un 20% y un 30%. Bajar las persianas y correr las cortinas al caer la noche, revisar las rendijas de puertas y ventanas y no tapar los radiadores con muebles o ropa son pequeños cambios que evitan que el calor se escape. Y ventilar la casa unos 10 minutos al día es suficiente para renovar el aire sin perder la temperatura.

Al final, la fórmula de los expertos es sencilla: 20 grados de día, entre 15 y 18 por la noche y una casa que conserve bien el calor. Con eso, el termostato deja de ser un enemigo del bolsillo y el invierno se pasa igual de calentito.

Lo último en Economía

Últimas noticias