Indra se desploma en Bolsa más del 12% tras conocer la inminente dimisión de Escribano
El Estado está perdiendo alrededor de 300 millones de euros con este movimiento
La noticia ha roto con el optimismo en una jornada alcista por la rebaja de las tensiones en Irán
Escribano dimitirá esta tarde de Indra tras las presiones del Gobierno

Las acciones de Indra han caído en Bolsa más del 12% tras conocerse la noticia de la dimisión de Ángel Escribano como presidente de la compañía. Con respecto al cierre del martes, los valores se encuentran en positivo por la tónica alcista general que viven los mercados a causa de la rebaja de las tensiones por la guerra de Irán. Sin embargo, desde las 1:15 horas, esta empresa ha experimentado un brutal descalabro.
Esta caída, a grandes rasgos, supone una destrucción de casi 1.000 millones de euros por la caída de la capitalización. Por ello, dada la participación de la SEPI, el Estado está perdiendo alrededor de 300 millones de euros con este movimiento.
Indra registraba a las 13:00 horas una subida intradía cercana al 5%. En general, el Ibex 35 se encontraba en terreno positivo con un alza superior al 2,7% y los mercados internacionales replicaban este optimismo.
Sin embargo, la noticia de la dimisión inminente de Escribano ha provocado un recorte dramático en la revalorización de la compañía de defensa que podría llevar a la CNMV a suspender la cotización. Un desplome que ha llegado a superar el 3% en unos pocos minutos y se ha extendido hasta superar el 10%. Con todo, las alzas de esta mañana han servido de freno, impidiendo que el valor haya entrado en terreno negativo.
Así, cada título se intercambiaba en el momento más álgido del día por casi 49,5 euros. Sin embargo, la dimisión de Escribano ha causado una rebaja del valor de las acciones que las ha llevado a situarse por debajo de los 48 euros.
Indra tras la dimisión de Escribano
De esta forma, los inversores están castigando a la empresa, que está sufriendo en sus carnes los resultados de las presiones del Gobierno. El Ejecutivo quería que el presidente de la compañía abandonara su cargo y, finalmente, lo ha conseguido.
El motivo oficial es la «pérdida de confianza» de Moncloa en un directivo que elevó el propio Gobierno a la presidencia de Indra, en sustitución de Marc Murtra, ahora en Telefónica.

Escribano, que tiene un 14% de Indra a través de su empresa familiar EM&E, había estado resistiendo las presiones de Moncloa durante semanas, pero finalmente ha tirado la toalla.
El problema de fondo es que el Gobierno no quiere que Indra se fusione con la empresa familiar de Escribano, EM&E, ya que la familia sería accionista mayoritario de la compañía resultante, por delante de la propia SEPI, que tiene un 28% de Indra.
Escribano ha insistido en numerosas ocasiones que no iba a dimitir y salvó el consejo del pasado 25 de marzo gracias a tener el apoyo de la mayoría de los consejeros.
Sin embargo, las presiones del Gobierno han surtido efecto y Escribano saldrá definitivamente de la presidencia de la compañía en un consejo extraordinario esta tarde.
Moncloa, a través de la SEPI, tendrá vía libre para nombrar ahora un nuevo presidente de la primera empresa de Defensa del país. Se trata de otra cotizada que cae bajo el control del Gobierno, como lo ha hecho ya con Telefónica.
Algunos nombres que podrían ocupar el cargo que dejará vacante Escribano son los de Carlos Ocaña, actual vicepresidente de Telefónica y de máxima confianza de Moncloa, Ángel Simón, ex consejero delegado de Criteria Caixa, o el de Raül Blanco, ex presidente de Renfe.