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La crisis del dólar dispara un 14% la cotización del oro y lleva el euro a máximos desde la pandemia

La divisa europea ha alcanzado los 1,2 billetes verdes norteamericanos por unidad

La Fed mantiene los tipos de interés pese a la presión de Trump en una de las últimas reuniones de Powell

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

La crisis que está sufriendo el dólar ha conducido la cotización del oro hacia máximos históricos y el euro a un récord que no se veía desde la pandemia. En concreto, el metal dorado se ha disparado a cotas nunca vistas, superando los 5.500 dólares por onza pocos días después de haber sobrepasado la barrera de los 5.000. Por otro lado, la divisa europea ha alcanzado los 1,2 billetes verdes norteamericanos por unidad, consiguiendo una fuerza que no tenía desde 2021.

En la última semana, el oro se ha revalorizado un 14% frente al dólar, con subidas diarias superiores al 4%. El oro tardó cerca de dos años en pasar de los 2.000 dólares por onza hasta los 3.000 dólares, desde mayo de 2023 hasta marzo de 2025.

Los siguientes 1.000 dólares, hasta los 4.000, se recorrieron en apenas siete meses, consiguiéndose en octubre de 2025. Los 5.000 dólares se consiguieron en sólo tres meses y, ahora, ya se encuentra en cotas de 5.500, dirigiéndose con fuerza hacia los 6.000 billetes verdes.

Hay múltiples razones para explicar esto, como la compra masiva del metal dorado por parte de los bancos centrales del mundo. Sin embargo, una de las variables más significativas es la crisis que está sufriendo el dólar, algo que se evidencia también en su valor frente al euro.

La crisis del dólar

Antonio Castelo, analista en iBroker, ha explicado a este periódico que una de las causas de la crisis del dólar ha sido «que los tipos de interés en Estados Unidos en el último año han bajado más veces que el Banco Central Europeo». «La diferencia de tipos juega en contra del dólar», asegura.

Además, «a nivel global», el experto expone que «hay un cierto proceso de desdolarización». «Hasta ahora, el dólar se había considerado como reserva de valor, como valor refugio», comenta. «Que el oro haya subido tanto en los últimos dos o tres años ha sido, sobre todo, por compras de bancos centrales de todo el mundo», argumenta Castelo.

Por otro lado, también existe «cierta preocupación a nivel global con la deuda norteamericana». «Todo el mundo está endeudado, China está endeudada, Europa está endeudada, pero las cifras de deuda en Estados Unidos son salvajes», sentencia.

Con todo, Castelo cree que la Administración Trump «se encuentra cómoda con un dólar más débil, en el entorno de 1,2 euros, para que sus empresas sean más competitivas a la hora de exportar».

El presidente de EEUU, Donald Trump.

John Sidawi, gestor senior de Carteras de Renta Fija Global en Federated Hermes, afirma que «la venta constante del dólar estadounidense desde diciembre hasta este año tiene a muchos inversores rascándose la cabeza y buscando un motivo subyacente».

«Las valoraciones de divisas se derivan de una serie de métricas económicas que oscilan, pero la última caída del dólar pareció materializarse en el éter. Al carecer de una explicación sustantiva, los participantes del mercado recurrieron rápidamente a un viejo y gastado estandarte: Vende América», explica.

«Lo que parece que los inversores extranjeros están haciendo es cubrir sus participaciones estadounidenses en lugar de venderlas directamente. Esta ha sido una de nuestras consideraciones fundamentales para nuestra perspectiva bajista continua sobre el dólar», argumenta.

«Tras una década de rendimiento superior a Estados Unidos, la inversión extranjera en EEUU está en niveles récord o cerca. Desde la perspectiva tanto del rendimiento total como del coste de cobertura, los inversores extranjeros tenían poco incentivo para cubrir el riesgo de divisa estadounidense hasta 2025», declara Sidawi.

«Esperamos que esta tendencia se extienda hasta 2026 y, en última instancia, proporcione un sesgo negativo para el dólar. Por ahora no lo parece, pero es probable que los mercados de divisas sean menos emocionantes en 2026. Si la débil tendencia del dólar entra en su segundo año, podría indicar una erosión del dominio prolongado del dólar», sentencia.