BME alerta: las medidas para impulsar el mercado llegan tarde pese a captar 2.320 millones en capital
España necesita compañías de mayor tamaño para competir en un entorno internacional cada vez más exigente
El mercado de capitales español vuelve a ganar protagonismo en un momento marcado por la necesidad de crecimiento empresarial, nuevas salidas a Bolsa y una mayor presencia de inversores.
En ese contexto, Juan Flames, CEO de BME, señala que las empresas cotizadas medianas lograron levantar 2.320 millones de euros de capital, una cifra que refuerza el interés inversor pese al entorno de incertidumbre global.
La 22ª edición del Foro MEDCAP conecta a cerca de 100 empresas cotizadas y 170 inversores. El debate giró en torno a una idea común: España necesita empresas más grandes, más competitivas y con mejor acceso a la financiación para afrontar los retos estratégicos de los próximos años.
Los participantes destacaron que el fortalecimiento de los mercados de capitales resulta clave para impulsar sectores considerados estructurales para la economía, como la defensa, la energía, la industria tecnológica o las actividades de alto valor añadido.
También se insistió en la necesidad de favorecer el crecimiento de las compañías mediante regulaciones más estables y mecanismos que faciliten las salidas a Bolsa.
El encuentro se produce además en un contexto de renovado interés por los mercados europeos. Bolsas y Mercados Españoles (BME) ha intensificado en los últimos meses su mensaje a favor de revitalizar las OPV y atraer nuevamente al inversor minorista.
El parqué español ha registrado dos salidas a Bolsa (Arteche y TSK) y otras cinco en los mercados de crecimiento de BME.
España a la cola en inversión minorista
Entrando en el ámbito de la deuda pública, la directora general del Tesoro Carla Díaz, indicó que desde finales de 2022, fecha en la que termina el programa de compras del Banco Central Europeo, se ha registrado un aumento de las tenencias de inversores no residentes en instrumentos a medio y largo plazo de deuda pública.
«En deuda pública, lo que podemos ver es que la mayor parte de la emisión neta del Tesoro está siendo absorbida por inversores no residentes, unos 2.400 millones de inversores», apuntó.
En relación a estas variables, la directiva afirmó que desde el Tesoro han observado «un fuerte descenso de la ratio de deuda» desde la pandemia, de ahí que la previsión es situar la deuda por debajo del 100% del PIB para finales del 2026. Todavía por encima del 60% que exige Bruselas.
Asimismo, tanto hogares como empresas españolas se encuentran por debajo de la media de la zona euro en términos de endeudamiento, algo que coloca a las compañías nacionales «en una muy buena posición» para recuperar la inversión y aumentarla».
Si bien, tanto la Directora General del Tesoro y Política Financiera como el CEO de BME han señalado medidas para atraer a empresas e inversiones minoristas. Destaca la introducción de acciones de voto plural, que acumula mayores acciones de voto para salir al mercado sin perder control.
Inversión de los hogares en mínimos
El debate se ha centrado sobre todo en atraer al pequeño minorista al mercado siendo tan solo un 13% el ahorro de los hogares destinado a este mercado. Frente a las familias estadounidenses que concentran un 40%.
Para conseguir atraer esa inversión han iniciado la tramitación para la creación de una cuenta de ahorro-inversión.
A nivel europeo, en el paquete Unión de Ahorros e Inversiones se incluyen iniciativas para atraer el ahorro minorista, si bien muchas de ellas dependen de los propios Estados miembros por ser de competencia nacional.
En el Foro se ha señalado que la mayoría de estas medidas, en comparación con el resto de países europeos, llegan tarde o son insuficientes.
«El reto aquí es conseguir que se quede en proyectos europeos que permitan financiar la innovación necesaria y la transición digital con proyectos de inversión atractivos en Europa», indicó la directora general.
Suecia como referente
Además, se ha evidenciado la debilidad del mercado español frente al mercado sueco que ha logrado atraer mayor inversión extranjera gracias a su estabilidad, capacidad de innovación y competitividad global.
De hecho, el índice OMX Stockholm acumula un crecimiento aproximado del 130 % en la última década, mientras que el IBEX 35 español ha tenido una evolución más irregular y dependiente de sectores tradicionales como la banca y la energía.
Suecia ha consolidado un modelo bursátil más sólido, moderno y con mayor proyección internacional que España.