Economía
debe reincoporarle o indemnizarle

La justicia declara improcedente el despido del técnico del Banco de España que fue testigo del ‘caso Bankia’

El juzgado de lo social nº 41 de Madrid ha declarado improcedente el despido, en 2019, del exresponsable de Regulación Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez, que se produjo apenas dos meses después de declarar como testigo de la acusación en el juicio de Bankia. El juzgado madrileño da al Banco de España cinco días para que readmita a Pérez y le abone los salarios devengados desde la fecha de efectividad del despido, a razón de 362,09 euros diarios brutos, o le indemnice con 418.215,06 euros.

En mayo de este año, el Tribunal Supremo admitió un recurso de Pérez contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que daba la razón al organismo regulador, y devolvió la causa al juzgado madrileño, que ha declarado improcedente el despido.

Los hechos se remontan al verano de 2019, cuando Pérez, entonces responsable de Regulación Contable en el Banco de España, fue despedido de forma fulminante por la comisión de faltas graves, entre ellas participar de forma activa en la elaboración de un informe pericial sobre la situación del Banco Popular antes de su resolución, sin haber sido autorizado para ello.

También se le reprochaba su participación en la redacción de El Libro Negro publicado por el periodista Ernesto Ekaizer, señalando que había capítulos que prácticamente coinciden con documentos adjuntos que aparecen en su correo electrónico, sin haber solicitado la compatibilidad con sus labores en el Banco de España.

Asimismo, la carta de despido disciplinario le achacaba haber enviado documentos de uso interno y/o confidencial a cuentas de correo electrónico personal y a direcciones de correo electrónico externas.

Durante la vista por su despido, Jorge Pérez alegó que se trataba de una represalia por su declaración en el juicio por la salida a bolsa de Bankia, cuando aseguró que existía un documento fechado el 8 de julio de 2011 -la salida a bolsa fue el 20 de ese mes- que explicaba que el folleto de la emisión «no mostraba la imagen fiel», y que el enorme descuento en el precio de salida constataba que la información contable no recogía la realidad.

No obstante, fuentes jurídicas destacan que el hecho de que el despido haya sido declarado improcedente y no nulo desvincula este de su testimonio en el juicio por la salida a bolsa de Bankia.

Su declaración en la Audiencia Nacional fue objetada por el resto de directivos y exdirectivos del organismo, que rechazaron que Bankia tuviera problemas antes de la salida a Bolsa.

Respecto al despido, el Banco de España alegó que se produjo tras un expediente disciplinario iniciado meses antes de saberse que Pérez testificaría en Bankia, por infracciones graves como revelación de secretos y de información sensible de la que Pérez disponía dadas sus funciones.

El desencadenante fue la publicación por parte de Ekaizer de un tuit que citaba un fragmento de la carta de despedida de Julio Durán como jefe de Supervisión del organismo, misiva a la que sólo habían tenido acceso medio centenar de directivos, aunque Pérez alegó que el examen forense de los correos reveló que la carta de Durán se reenvió hasta 700 veces, pero sólo se le investigó a él.

Para corroborar sus sospechas, el Banco de España encargó a Deloitte Financal Advisory -empresa vinculada pero independiente de la consultora del mismo nombre- que analizara miles de correos electrónicos para comprobar quién tenía relación con el periodista.

Los expertos analizaron cerca de 47.000 correos, que fueron depositados ante un notario, pero sin acceder a su contenido.

El Banco de España, por su parte, analizara a fondo la sentencia del juzgado de lo social antes de decidir si la recurrirá.