La inflación llega al tabaco: Philip Morris sube el Marlboro un 12,6% y los demás irán detrás
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Hasta ahora, había dos productos que resistían la escalada general de los precios: las telecomunicaciones y el tabaco. Ya no queda ninguno de los dos sin subirse a la ola inflacionista. Las operadoras ya han anunciado alzas generalizadas y Philip Morris (fabricante de Marlboro, Chesterfield o L&M) ya ha subido sus precios más del 11% en algunos casos. Y el sector considera que los otros grandes fabricantes harán lo propio en los próximos días.
Así, productos tan populares entre los fumadores como el Marlboro Red o el Marlboro Gold pasan a costar 5,35 euros por cajetilla frente a los 4,75 anteriores. El Chesterfield Original duro tiene ya un precio de 5,10 el paquete blando y 5,20 el duro, y el L&M Blue se sitúa en 4,85 la versión blanda y 4,95 la dura. Aquí tienen la lista de precios de todas las marcas de Philip Morris.
Hay que tener en cuenta que es la segunda subida de algunos de estos productos en medio año, ya que el Marlboro normal se situó en 4,75 en junio. Entonces también subieron algunas modalidades de Lucky Strike (British American Tobacco), de Fortuna (Imperial Brands) y de Camel (Japan Tobacco). En octubre también subieron algunas de Winston (Imperial Brands).
Fuentes del sector aseguran que los otros grandes fabricantes seguirán los pasos de Philip Morris y volverán a subir los precios, aunque no han revelado todavía si la subida será tan pronunciada como la del Marlboro. Además, en este caso habrá una subida generalizada de todas las marcas y formatos, y no selectiva como las de junio y octubre.
Hacienda gana
Estas subidas también son una bendición para Hacienda, ya que más de la mitad del precio del tabaco son impuestos. En concreto, los cigarrillos tributan un 51% de su precio más un fijo de 0,49 euros por cajetilla. En cuanto al tabaco de liar, paga al Estado el 41,5% del importe, a lo que hay que añadir 23,5 euros por kilo más.
Estos elevados impuestos -aunque inferiores a los de los grandes países europeos- se justifican por el coste para la Sanidad pública que suponen las enfermedades asociadas al tabaquismo. Pero, en todo caso, incrementarán todavía más la recaudación fiscal del Estado, que se encuentra en niveles récord. Concretamente, hasta octubre el Gobierno de Pedro Sánchez ha recaudado 32.285 millones más que en 2021, y su negativa a bajar impuestos ha provocado que la presión fiscal en España crezca el triple que en la media de la OCDE.
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