Economía
Política energética

El ‘hachazo’ a las gasistas de la CNMC hace saltar las alarmas entre los inversores internacionales

La decisión de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) de recortar, de forma abrupta y sin tener en cuenta el fuerte impacto que podría tener en las compañías, la retribución de las gasistas ha hecho saltar las alarmas entre los grandes inversores internacionales, que no sólo invierten en el sector del gas sino que son imprescindibles para cualquier esfuerzo inversor que quiera hacerse en España en el futuro, según ha podido saber OKDIARIO de fuentes del sector energético.

Las empresas de transporte y distribución de gas están, en porcentajes muy elevados, en manos de inversores internacionales, mundialmente reconocidos, y son imprescindibles para financiar cualquier esfuerzo inversor que quiera hacerse en España. Estos inversores se pueden ver muy perjudicados por un cambio regulatorio que desde el sector energético ven «innecesario, abrupto y sorpresivo».

De hecho, sólo en la distribución de gas participan hoy directamente más de 15 grandes inversores internacionales. Sus inversiones suman más de 75.000 millones de euros, que ahora están en peligro por la decisión de la CNMC y por la política climática del Ejecutivo, que ha facilitado que se cambie la retribución de las empresas gasistas antes de tiempo con sus últimas reformas.

Esta es la presencia de los inversores internacionales en las principales compañías del sector gasista, a los que los últimos vaivenes regulatorios pueden disuadir de realizar otras inversiones en energía o incluso en otros sectores en la economía española, que está afrontando una nueva desaceleración:

Según el diario Financial Times, un grupo de estos inversores se ha dirigido por carta a la CNMC y a los ministros de Economía y Transición Energética para advertirles de las consecuencias que tendrá recortar un 20% la retribución de las compañías de gas, mientras que la de las eléctricas ronda el 7% de media.

Con estos datos, desde el sector energético advierten: «Flaco favor se hace a la transición energética dañando la credibilidad internacional de nuestro país con un cambio regulatorio innecesario y abrupto dirigido contra los mismos que se necesitarán para financiar las energías renovables y la transición climática».