Economía
Entrevista a Gabriel Escarrer, CEO de Meliá

Escarrer: «La subida del SMI puede forzar a las empresas a cambiar España por otros países»

"El Gobierno debe contener el gasto y no gravar a quien genera riqueza en un cambio de ciclo"

"En la anterior crisis las empresas se internacionalizaron y ahora se castiga eso con un gravamen"

P. Acabamos de tener la comunicación de lo que van a ser las lineas básicas de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año. Llevan una carga fiscal muy potente: se crea un impuesto mínimo para las empresas, se eliminan determinados incentivos que hasta ahora se estaban practicando para que las matrices pudiesen tener retorno de los dividendos por parte de las filiales sin una carga fiscal excesiva. ¿Qué puede acabar ocurriendo con grupos como Meliá? Es decir, ¿es una ayuda para la implantación de empresas o es lo contrario?

Definitivamente, es todo lo contrario. Soy extremadamente crítico con todas estas medidas fiscales. Entre otras cosas porque ante claros síntomas de cambio del ciclo económico, cualquier Gobierno debe hacer lo que hacemos nosotros en nuestra economía familiar o empresa: contención máxima del gasto y no gravar a los individuos y las empresas, que son los que generan la riqueza de este país. Hay varias medidas. Pero una de ellas es la de gravar a las empresas por los beneficios de las filiales extranjeras. Creo que es un mensaje muy contradictorio: en la anterior crisis, se hizo un esfuerzo por parte de las empresas para internacionalizarse todavía mas. Y gracias a esta exposición internacional, probablemente muchas de empresas pudieron capear la crisis mejor que las que tenían tantos intereses concentrados en el país. Tener un gravamen adicional es del todo contraproducente. Definitivamente, no es el camino adecuado para incentivar la economía.

P. ¿Deberían adoptarse dentro de estos PGE incentivos? Tal y como comentaba, se está empezando a notar la desaceleración. ¿Tendría que haber impulsado el Gobierno algún tipo de política en dirección contraria: empezar a permitir a las empresas prepararse para esa situación de desaceleración?

R. Sin lugar a dudas. Ha habido muchas reformas que se han aplicado por el anterior Ejecutivo que fueron beneficiosas. Esas reformas se han parado y eso ha sido una lástima. Esas reformas eran necesarias y ahora se está actuando en el sentido totalmente contrario.

«Hay reformas necesarias del anterior Ejecutivo que se han parado y ha sido una lástima»

P. Hay otras medidas que se están vistiendo como de contenido social: subida del SMI a 900 euros, incremento de las cotizaciones para que los trabajadores autónomos paguen con respecto a los ingresos reales… ¿Esas medidas de coste social tendrán un impacto en las empresas?

R. Sí, sobre todo porque, de alguna forma, están generando cierta inseguridad jurídica. Para eso hay unos pactos, ya sea por parte de los sectores o por parte de las empresas con los sindicatos. Y, ahí, se fijaron unas reglas del juego. En esas condiciones, se establecen unos presupuestos por parte de las empresas. Cualquier alteración a esos Presupuestos, a esas condiciones salariales previamente pactadas con los sindicatos, añade inseguridad jurídica y esa inseguridad jurídica es la que puede hacer que muchos empresarios se replanteen las inversiones en otros lugares, priorizando otros países respecto a España. Esto es una lástima.

«La inseguridad jurídica puede hacer que muchos empresarios se replanteen las inversiones y prioricen otros países frente a España»

P. Meliá es un grupo plenamente internacional, pero tiene una óptica lógicamente española. ¿Otros grupos fuera de España están empezando a tener esta misma percepción? Es decir, que en España ha cambiado algo y que, por lo tanto, la seguridad jurídica puede estar menos a favor de las empresas o que las medias y las reformas pueden estar menos a favor de la economía… ¿Se empieza a trasladar esa imagen fuera?

R. Quizá algo de ello. Hay que ver los Presupuestos Generales del Estado y si finalmente logran la aprobación por parte de Bruselas o no. Definitivamente, cualquier cambio tan drástico seguro que tiene consecuencias para los grupos internacionales.

P. ¿Cómo puede afectar a la masa que tiene España de empresas potentes? Nuestras empresas habían dado ese salto, eran empresas internacionalizadas, tenían ya una cuota de mercado muy potente fuera. Uno de los factores de la crisis de salida fue la internacionalización de las empresas, ¿esto se puede revertir?

R. Creo que este impuesto adicional a las filiales extranjeras no ayuda mucho. Pero, definitivamente, la falta de seguridad jurídica en España redunda en una mayor inversión de las empresas españolas en el extranjero. Esto es una lástima.