Economía
Crisis del coronavirus

Las funerarias se arman ante la segunda ola: contratan 1.400 personas y abren crematorios inutilizados

El covid-19 ha trastocado por completo los planes de todas las empresas españolas y las funerarias no se quedan atrás. Los servicios funerarios han sido un elemento fundamental durante los meses más duros de la pandemia, donde llegaron a alcanzar un aumento de trabajo de hasta el 500%. Ante esta segunda ola, las funerarias están reforzando sus plantillas, han abierto nuevos crematorios y están apostando por la digitalización para hacer frente a la nueva situación.

Durante los peores momentos del confinamiento, los tanatorios llegaron a estar cerrados, y a ellos sólo podían acudir tres familiares a despedir a su ser querido, debido a las restricciones de aforo y a las medidas de seguridad adoptadas por el Gobierno. A día de hoy, las instalaciones funerarias están abiertas, aunque con aforo limitado, distancia de seguridad, protocolos de higiene reforzados y más personal, preparándose así ante el incremento de fallecimientos que se están dando en estas últimas semanas.

La Asociación Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF) ha señalado que, ante el incremento- en algunos casos de hasta el 500%- de su actividad durante el periodo de marzo a junio, las empresas de servicios funerarios se están reforzando para poder hacer frente a esta segunda ola.

Esto se ha traducido, en primer lugar, en refuerzos de plantilla superiores al 12%- lo que supone más de 1.400 trabajadores- en un sector que cuenta con cerca de 12.000 profesionales en toda España. Esta cifra varía en función de la comunidad autónoma: en el caso de la Comunidad de Madrid, dado que es uno de los puntos con mayor incidencia, las plantillas se han reforzado en más de un 30%.

Además, para poder hacer frente al incremento en los fallecimientos se han aumentado el número de crematorios en funcionamiento para evitar el colapso que supuso la primera ola en estas instalaciones. En el caso de Madrid, se han aumentado los crematorios en funcionamiento de 28 a 34 instalaciones operativas.

En segundo lugar, se ha reforzado el aprovisionamiento de sudarios y ataúdes, así como equipos de protección para los trabajadores, además de establecerse unos rigurosos protocolos de higiene y seguridad sanitaria, revisados periódicamente.

Con respecto a esto, desde PANASEF aseguran que la inversión para mantener estas rigurosas medidas de seguridad ha generado un fuerte impacto en el sector.

«En contra de lo que la gente puede pensar, en los primeros seis meses de pandemia la caída de la facturación ha sido del 50% por los cierres y limitaciones de ceremonias, la adquisición de equipos de protección, sudarios especiales para fallecidos por covid-19 o el refuerzo de plantilla», asegura Alfredo Gosálvez, secretario general de PANASEF.

Además, reclaman una mayor participación de las administraciones públicas, ya que durante la primera oleada la coordinación fue escasa. De esta forma solicitan el asesoramiento de expertos del sector en materia de gestión funeraria para poder capear esta situación.

Apuesta por la digitalización

Ante el cambio de paradigma que ha supuesto la pandemia, las funerarias han apostado por la digitalización del sector para poder seguir llevando a cabo su actividad.

Por un lado, se ha producido una aceleración del proceso de digitalización en el mundo funerario como consecuencia de las restricciones de aforo y movilidad. Esto se ha materializado en un aumento en las tramitaciones telefónicas y en la celebración de ceremonias por streaming. Desde PANASEF aseguran que estas innovaciones han llegado para quedarse y que el sector funerario se ha visto obligado a adaptarse para poder satisfacer las necesidades las personas.

Por otro lado, se han creado nuevos servicios que dan respuesta a las nuevas necesidades de la pandemia. Es el caso de Electium Smart, un producto que se puso en marcha con el objetivo de poder pagar tu funeral a plazos. En el mes de marzo, más de 2.800 familias ya  lo habían contratado de manera telemática ante la incertidumbre del covid-19.

Este nuevo servicio consiste en abonar a plazos el funeral que has seleccionado en vida con el objetivo de no tener que hacer frente a todo el pago en el momento de la defunción. Según Christian Gimeno, responsable de Electium Smart, lo revolucionario del servicio es que es transferible, por lo que en el caso de que un familiar cercano fallezca, puede utilizar el producto contratado.

Haciendo acopio de materiales y aumentando el número de trabajadores, así como impulsando su digitalización, el sector funerario se prepara para hacer frente a la segunda ola de covid-19 con el fin de no colapsar su actividad, como ya ocurrió durante los primeros meses de la pandemia.