Diferencias entre la gestión activa y la gestión pasiva de fondos
Algunos gurús financieros quieren convencernos últimamente de que es mucho más rentable la gestión pasiva que la gestión activa de los fondos de inversión. Incluso publican informes donde defienden que los fondos indexados superan históricamente en rentabilidad a los fondos gestionados, olvidándose, claro, de las comisiones que los primeros soportan y que desmienten esa mejor rentabilidad.
Nosotros defendemos la gestión activa sin menospreciar la pasiva. Vamos a explicar brevemente las diferencias entre una y otra para que los lectores saquen sus propias conclusiones.
Gestión Activa
El principal objetivo de la gestión activa es generar alpha, obtener una mayor rentabilidad que la de su índice de referencia, mediante la toma de decisiones de inversión por parte de un gestor o un equipo de gestión.
Atendiendo a las valoraciones, perspectivas y situación actual del mercado, el gestor o gestores del fondo de inversión deberá determinar la duración y exposición de su cartera a los activos invertibles por folleto, pudiendo infraponderar o sobreponderar activos que se encuentren en su índice de referencia mediante el uso estratégico de la liquidez o derivados.
Posteriormente se crea una cartera, que permita generar ese alpha anteriormente nombrado, que cumpla con unos mínimos de desviación respecto de dicho índice de referencia (medido por el ratio llamado tracking error).
La idea de un gestor es que dicha cartera, normalmente, tenga un exceso de rentabilidad con unos niveles de riesgo iguales o inferiores a los de su índice de referencia.
Una alternativa para analizar la desviación del fondo respecto de su índice de referencia además del tracking error sería la de analizar los niveles máximos y mínimos de duración en los fondos de Renta Fija y de Beta para los de Renta Variable
Gestión Pasiva
El principal objetivo de un fondo de gestión pasiva es replicar de la manera más fiable el comportamiento del benchmark o índice de referencia con independencia de las circunstancias del mercado.
La rentabilidad del fondo deberá ser la misma (antes de comisiones) que la de su índice, a este tipo de gestión también se la llama gestión indexada.
En caso de replicar al índice de manera física, es decir, teniendo en carteras las posiciones del índice, el gestor debe ajustar las entradas y salidas de los valores que componen el índice ya que cualquier cambio en la composición del índice debe quedar reflejada en los activos del fondo teniendo en cuenta las suscripciones o reembolsos que tenga el fondo. El uso de derivados se antoja muy importante para facilitar dicha administración.
Si la réplica de la rentabilidad de un índice se hace de manera sintética, la gestora paga a un tercero (contraparte) para que le devuelva dicha rentabilidad recibiendo como garantía una cesta de activos líquidos, en estos casos el fondo incurre en el llamado riesgo de contrapartida.
En Feelcapital, analizamos todos los fondos traspasables ya sean de gestión activa o de gestión pasiva para encontrar los que mejor rentabilidad-riesgo, momentum y coste tienen para nuestros clientes.
Lo último en Economía
-
La pobreza energética sube en España: 8 de cada 10 hogares reducen el uso de la calefacción para ahorrar
-
Banco Santander se implica en la crisis inmobiliaria: financia ya 650 viviendas de protección oficial
-
Despido por oler mal: las empresas pueden echar a trabajadores por falta de higiene y la ley lo confirma
-
La Seguridad Social está regalando 5 años de cotización a estas personas y el INSS lo ha confirmado
-
Desde que descubrí el aceite de ricino de Deliplus mi cara parece otra: todo el mundo me pregunta qué me he hecho
Últimas noticias
-
Emocionante homenaje del Getafe a su futbolista Davinchi tras la pérdida de su padre en el accidente de Adamuz
-
Ayuso alerta que Sánchez quiere «modificar el censo» electoral con la regularización masiva de inmigrantes
-
Jornada 22 de la Liga: resumen de los partidos
-
Acuchillada hasta la muerte una mujer en Mos (Pontevedra): la Guardia Civil busca a su pareja
-
La ciencia encuentra en el Océano Índico una burbuja salada que ayudó a enfriar la Tierra hace 20.000 años