en 2024

Los españoles propietarios de una vivienda caen al mínimo histórico del 70%

Según el Banco de España, el porcentaje de propietarios de su vivienda principal cayó en 2024 al 70,6%, mínimo

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Carlos Ribagorda

Los españoles que tienen su vivienda principal en propiedad siguen cayendo. Según la Encuesta Financiera de las Familias, publicada este jueves por el Banco de España, la proporción de hogares propietarios de su vivienda principal continuó la caída sostenida que se viene registrando desde 2011 y alcanzó mínimos en 2024 mínimos, al quedarse en el 70,6%.

El Banco de España refleja que a finales de 2024, el 82,6% de las familias tenían algún tipo de activo real, cuyo valor mediano se situaba en 200.000 euros. En comparación con 2022, la proporción de hogares con algún activo real se redujo ligeramente en 1,3 puntos porcentuales, mientras que su valor mediano aumentó un 3,8%. Por tanto, continúa la trayectoria decreciente en la tenencia de activos reales iniciada en 2011, año en el que este porcentaje se situaba en el 89,4%.

Dentro de estos activos reales se incluye la vivienda. Según la encuesta, la proporción de hogares propietarios de su vivienda principal continuó descendiendo, desde el 72,1% registrado en 2022 hasta el 70,6% de 2024.

Las caídas son generalizadas en este porcentaje en casi todos los grupos. Las reducciones fueron particularmente intensas en los hogares situados entre los percentiles 80 y 90 de la distribución de la renta (5,9 puntos porcentuales), en aquellos cuyo cabeza de familia tenía entre 35 y 44 años (5,3 puntos) y en los hogares de la cuartila inferior de la riqueza neta (5,4 puntos).

Hay un aumento de la tasa de propiedad entre los hogares más jóvenes, en 4,8 puntos porcentuales, lo que rompe la tendencia decreciente registrada desde 2011. Aunque parte de este crecimiento puede tener que ver con el comportamiento del empleo, desde el Banco de España han explicado que se trata de un efecto de la selección de la propia encuesta.

Para los hogares propietarios, el valor mediano de la vivienda principal era de 170.000 euros, un 6,9% más entre finales de 2022 y finales de 2024, con aumentos generalizados para todos los grupos salvo para los hogares situados en la segunda quintila de la renta y los ubicados en el primer cuartil y en la decila superior de la riqueza neta.

La encuesta refleja que el 45,3% de los hogares poseían activos inmobiliarios distintos de su vivienda principal. Más concretamente, un 33,7% poseían una vivienda que no era su vivienda principal, seguidos, por orden de importancia, de un 13,6% que contaban con solares y fincas.

Un 9,1% de los hogares tenían activos en negocios relacionados con actividades por cuenta propia de algún miembro del hogar. En relación con 2022, la proporción de hogares con negocios por trabajo por cuenta propia se redujo en 1,8 puntos porcentuales.

El peso relativo de los distintos activos financieros en el valor total era a finales de 2024 de un 23%, magnitud superior a la observada a finales de 2022 (20,8%). Este incremento retoma la tendencia creciente iniciada en 2008, de forma que entre ese año y 2024 el aumento acumulado del peso relativo de los activos financieros en el total de activos ha sido de 12 puntos porcentuales.

En cuanto a la descomposición de los activos financieros, las cuentas y depósitos utilizables para realizar pagos constituyen el 30,1% del valor de los activos financieros de los hogares, mientras que las cuentas no utilizables para realizar pagos y las cuentas vivienda representan un 9,4%.

A continuación, por orden de importancia, se encuentran las acciones no cotizadas y participaciones (16,5%), los otros activos financieros (13,3%), los planes de pensiones y seguros de vida de inversión o mixtos (12,5%), los fondos de inversión (8,5%), las acciones cotizadas en bolsa (6,9 %) y los valores de renta fija (2,8%).

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Banco de España.

En cuanto a la renta, el Banco de España refleja que los hogares españoles no han recuperado la riqueza neta anterior a la crisis financiera. La renta mediana sí ha superado en 2023 por primera vez el nivel de 2001. A diferencia de la renta, la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera, pese a haber registrado un crecimiento entre 2022 y 2024.

La encuesta del Banco de España hace una comparativa entre los datos de 2022 y 2024, un periodo marcado por una sucesión de perturbaciones de naturaleza muy diversa, que condicionaron de manera significativa la evolución de la actividad, los precios, las condiciones de financiación y, en último término, la situación económica y financiera de los hogares.

Tras un periodo caracterizado por el encarecimiento de la energía y de otras materias primas y por el notable repunte de la inflación, en 2024 se consolidó una fase de crecimiento relativamente robusto, desinflación gradual y relajación de las condiciones financieras, aunque en un entorno internacional todavía complejo e incierto.

En este contexto, la renta anual media de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros, que suponen un aumento del 4,6% y del 7,8%, respectivamente.

Estos aumentos implican una firme recuperación de la tendencia de crecimiento observada en el período 2013-2019, tras el parón registrado entre 2019 y 2021. En este sentido, cabe destacar que en 2023 se superó por primera vez el nivel mediano de renta correspondiente a 2001, el primer año disponible en la serie recogida por la encuesta para la renta anual.

Por grupos de hogares, la renta mediana y la renta media aumentan para el conjunto de los hogares, si bien con una intensidad desigual según el grupo considerado.

Por nivel de renta, destaca el crecimiento de la mediana en los tramos bajos e intermedios de la distribución: aumenta un 14,6% en el 20% inferior, un 9,4% entre los percentiles 20 y 40, un 7,8% entre los percentiles 40 y 60 y un 5,2% entre los percentiles 60 y 80.

En los grupos de renta alta, el crecimiento es más moderado, de hecho, en la decila superior, la mediana incluso desciende un 1,4%, aunque la media sigue aumentando, en concreto un 1,6%.

Por edad, los incrementos de renta entre 2021 y 2023 son especialmente importantes en los hogares más jóvenes y en los de mayor edad: entre los menores de 35 años, la mediana crece un 6,2%, mientras que entre los mayores de 74 años los aumentos son del 10,7% y del 12,9% para los que están entre 65 y 74.

Por situación laboral, la evolución también es dispar. La mediana aumenta un 3,2% entre los hogares cuyo cabeza de familia es asalariado, un 1,9% entre los encabezados por trabajadores por cuenta propia y un 11,2% en aquellos con cabeza de familia jubilado. El aumento más intenso se observa, no obstante, entre los hogares cuyo cabeza de familia es inactivo o parado, para los que la mediana crece un 17,3% y la media un 14,2%.

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