Endesa impulsa una solución innovadora para reforzar aún más la estabilidad de la red de baja tensión ante el auge del autoconsumo
La filial de redes de Endesa, e-distribución, está desarrollando una solución tecnológica avanzada para resolver uno de los principales retos de la transición energética: controlar en tiempo real la tensión de las redes de distribución ante el crecimiento del autoconsumo y de las instalaciones renovables de pequeño y medio tamaño conectadas cerca de los consumidores.
El dispositivo LV Line Manager permite monitorizar y gestionar en tiempo real los niveles de tensión en la red de baja tensión, facilitando así la integración de estas fuentes renovables sin comprometer la estabilidad del sistema.
El fuerte crecimiento de la generación distribuida y del autoconsumo en España —solo en la red de e-distribución hay ya más de 438.500 suministros de autoconsumo conectados, de los que 45.000 son colectivos— está transformando el funcionamiento del sistema eléctrico. En este nuevo escenario, más descentralizado, la electricidad ya no circula únicamente desde la red hasta el cliente, sino también en sentido inverso cuando los usuarios generan su propia energía. Esta nueva realidad exige herramientas avanzadas que permitan una gestión inteligente, dinámica y digitalizada de la red para garantizar la calidad y la seguridad del suministro ante retos como los desequilibrios de tensión, las sobrecargas puntuales o una mayor variabilidad de los flujos energéticos.
Innovación para una red más inteligente y sostenible
E-distribución lanzará un piloto en las redes de Aragón y Baleares para probar este dispositivo, diseñado para dar respuesta a algunos de los principales retos actuales de la red eléctrica. Entre ellos, destacan las sobretensiones en momentos de alta generación fotovoltaica —especialmente en las horas centrales del día—, las caídas de tensión ante picos de demanda, y los desequilibrios derivados de una distribución desigual de los usuarios a lo largo de la red y de sus distintos patrones de consumo y generación.
Además, el dispositivo ayudará a facilitar la integración de nuevos recursos energéticos, como instalaciones renovables y puntos de recarga de vehículo eléctrico.
Gracias a la monitorización continua de parámetros eléctricos como la tensión y la corriente, el sistema actúa de forma automática para corregir desequilibrios y preservar el buen funcionamiento de la red.
Su objetivo es mejorar la calidad del suministro reduciendo las incidencias relacionadas con la tensión, aumentar la capacidad de integración de nuevos recursos energéticos, optimizar el uso de la infraestructura existente y reforzar la resiliencia y la flexibilidad operativa de la red ante un entorno cada vez más cambiante.
El Grupo Enel, al que pertenece Endesa, impulsa el desarrollo del LV Line Manager en el marco de un proyecto de innovación desplegado en distintos entornos de red de Italia y España para validar su eficacia en condiciones reales. El reto se lanzó a través de la plataforma Open Innovability de Enel, orientada a identificar y evaluar soluciones tecnológicas disponibles en el mercado. Tras analizar distintas propuestas de fabricantes, el proyecto da ahora el salto al terreno para validar su funcionamiento en campo.
Una nueva generación de redes eléctricas
Con iniciativas como esta, Endesa refuerza su apuesta por la innovación y la digitalización como palancas clave para transformar la red eléctrica, una infraestructura esencial para hacer posible la transición energética.
A través de e-distribución, la compañía está reforzando su estrategia de digitalización mediante sensorización avanzada, analítica de datos y automatización para convertir la red en una plataforma inteligente, capaz de adaptarse en tiempo real a las nuevas necesidades del sistema, anticiparse a los cambios y ofrecer un servicio más fiable y eficiente.
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