Boeing, Lufthansa y Rolls-Royce sacan aviones del laboratorio para crear este verano vuelos ultra silenciosos
Las marcas probarán los experimentos en rutas inteligentes de vuelo generadas por algoritmos con múltiples fuentes de información

Boeing, Lufthansa y Rolls-Royce sacarán este verano del laboratorio vuelos de prueba para testear mejoras con las que reducir el consumo de combustible de los aviones y minimizar su contaminación acústica. El objetivo es lograr aeronaves más sostenibles y silenciosas en el menor plazo posible.
En estos experimentos las marcas probarán, por ejemplo, la toma de aire Next Generation, un prototipo de entrada de aire de menor longitud con tratamiento acústico avanzado que permite la integración de motores más eficientes en consumo de combustible en plataformas futuras, y reduce el peso y la resistencia a la vez que mantiene el rendimiento acústico.
Además, esta nueva medida abre la posibilidad de llevar a cabo rutas inteligentes de vuelo, que tienen el fin de reducir el ruido producido por los aeroplanos en los aledaños de los aeropuertos. Se trata de unos circuitos de vuelo generados mediante algoritmos y basados en fuentes de datos que identifican las oportunidades para lograr los objetivos marcados.
Experimentos «sin descanso» en Glasgow
Las pruebas empezarán a finales de julio en la fábrica de Boeing en Glasgow y durarán hasta mediados de agosto. Se realizarán en un avión 787 Dreamliner que Boeing está utilizando como ecoDemonstrator Explorer 2026 y, de hecho, está previsto que este modelo se entregue a Lufthansa más adelante.
Sobre estos punteros entrenamientos, el director de Tecnología de Boeing, Lane Ballard, aseguró que la marca estaba trabajando «sin descanso para desarrollar las innovaciones más punteras para el sector aeroespacial».
«La toma de aire más eficiente y las rutas inteligentes de vuelo que vamos a probar en el ecoDemonstrator Explorer de este año son solo algunos de los prometedores conceptos en los que se está trabajando en la compañía. Estas mejoras aumentarán aún más el valor de nuestros aviones a ojos de nuestros socios, incluidos clientes como Lufthansa y proveedores como Rolls-Royce», aseguraba.
Probar las tecnologías «en el aire»
Por su lado, durante la presentación de las pruebas el director de Investigación y Tecnología de Rolls-Royce, Alan Newby, explicaba que este programa «es el colofón a una década de colaboración con Boeing, forjada sobre la ambición compartida por reducir el ruido, mejorar la eficiencia y conseguir que los vuelos sean más sostenibles».
«Estamos aprovechando nuestras amplias investigaciones para probar tecnologías en condiciones reales para ver su impacto donde más importa: en el aire. Estamos ansiosos por compartir nuestros descubrimientos y demostrar cómo la colaboración de talla mundial y la innovación pueden conseguir beneficios para nuestros clientes y el sector».
Colaboración público-privada
Las innovaciones que se van a probar forman parte de la tercera fase del programa CLEEN (Reducir energía, emisiones y ruido de forma continua) de la Administración Federal de la Aviación (FAA).
En esta iniciativa, CLEEN colabora con el sector para probar y desarrollar tecnologías que permitan a los fabricantes crear aviones y motores con beneficios como la mejora en el consumo de combustible y la creación de aeronaves mucho más silenciosas.
Directora Ejecutiva de la Oficina de Medio ambiente y Energía de la FAA, Julie Mark, destacó que las pruebas «demuestran cómo la colaboración público-privada del programa CLEEN apoya el desarrollo y la integración de tecnologías avanzadas en los aviones actuales y los futuros».
Desde 2012, el programa Boeing ecoDemonstrator ha acelerado la innovación al sacar nuevas tecnologías del laboratorio y probarlas en un entorno operativo para ayudar a resolver problemas reales de aerolíneas y pasajeros. Sin ir más lejos, el proyecto ha probado ya más de 260 tecnologías para mejorar la seguridad, reducir el consumo de combustible, las emisiones y la contaminación acústica y mejorar la eficiencia operativa y la experiencia de los pasajeros.
«Que estas tecnologías maduren es esencial para apoyar estrategias de modernización de la flota al tiempo que contribuyen a que el sector de la aviación crezca de forma sostenible y con capacidad de adaptación», finalizaba.