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Empleados de Correos han presentado una denuncia ante la Inspección Provincial de Trabajo, dependiente del departamento que controla Fátima Báñez, debido a las condiciones laborales. Los trabajadores se quejan de las elevadas temperaturas que hay en la Unidad de Distribución de correspondencia de la localidad de Algeciras, que está sufriendo a diario el colectivo de reparto.
Según explican los empleados mediante un comunicado, «desde hace casi dos meses las temperatura media dentro de dicho centro de trabajo es de unos 30 grados, llegando a alcanzarse en los días de olas de calor los 32, 33 grados o incluso más. Esto es debido a que el sistema de refrigeración del inmueble, que está situado en la calle Ruiz Zorrilla, está averiado y no funciona en las plantas superiores donde se ubica la citada unidad de reparto, así como la zona de vestuario y taquillas. Además, cabe resaltar que la sensación térmica es mayor debido a que la humedad en dichas plantas llega a unos porcentajes de más del 50%».
Hablamos de una situación que provoca que los carteros de Algeciras estén viviendo durante este caluroso verano jornadas de trabajo insoportables. Según explica la CGT, desde el inicio de la jornada a las 7:30 horas, hasta su término a las 15:00, están «bajo condiciones ambientales de mucho calor, tanto dentro del centro de trabajo como a la hora de repartir en la calle».
Cabe destacar en este sentido que los carteros, antes de salir a repartir, pasan cerca de 3 horas en el centro, y no precisamente tranquilos, toda vez que las tareas que desempeñan en la cartería son de carga y descarga y de traslado de cajas. Todo ello, según el citado comunicado, «a unos ritmos de trabajo excesivos debido a la escasa contratación para sustituir a compañeros de vacaciones y para cumplir con las exigencias empresariales».
Los trabajadores hablan, como consecuencia de lo anterior, de «mucha sudoración, sofocos, acaloramientos, malestar y estrés térmico que parece que a Correos no le preocupan demasiado». Por el momento, la empresa ha colocado dos aires acondicionados portátiles que «no resultan suficientes al no conseguir bajar las temperaturas», según los empleados. La empresa postal, en este sentido, tampoco ha dado ningún tipo de recomendación a los trabajadores en relación con las temperaturas en el interior y con el fin de minimizar los riesgos a los que están expuestos dichos empleados.
CGT espera con esta denuncia que la inspección de trabajo requiera a Correos «un poco de sentido común» y que se den unas «recomendaciones excepcionales al personal para evitar posibles problemas de salud».
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