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Dylan, minero valenciano trabajando en Australia: «Gano el sueldo de cuatro personas con horario completo en España»

Dylan trabajaba como profesor de inglés en España antes de marcharse a Australia y terminar operando maquinaria en una mina. El valenciano buscaba un cambio porque se sentía estancado, aunque su llegada al país no le condujo directamente al sector. Primero se instaló en Sídney, donde encontró empleo en la hostelería, y después conoció las oportunidades que ofrecían las explotaciones mineras. Su trabajo le ha hecho viral en redes a través de su cuenta @dybac_ en la que explica cómo es su vida en otro país, y lo duro que resulta ser minero a pesar de poder ganar unas cuatro veces más que lo que ganaba en España lo que le podría llevar a su objetivo: tener una casa pagada en España y en menos de 1 año

Este joven lleva alrededor de dos años en Australia y reside en Perth cuando no se encuentra en el campamento. Su sueldo es el dato que más llama la atención ya que comienza a partir de los 55 dólares por hora aunque puede a ser casi el doble, según el puesto y la experiencia. «Estoy ganando el sueldo de cuatro personas con horario completo en España», afirma, aunque la cifra no cuenta todo lo que implica su trabajo. Para cobrarla, Dylan pasa dos semanas seguidas en una explotación situada en mitad del desierto, se levanta a las cuatro de la mañana y afronta jornadas de doce horas y todo ello lo explica, y lo muestra, a través de TikTok donde como él, otros muchos españoles cuentan a diario sus experiencias en Australia, un país que atrae cada vez más a los jóvenes.

Dylan, minero valenciano trabajando en Australia

Dylan no viajó desde Valencia con un contrato minero cerrado ni tenía experiencia en este oficio. «Yo vine a Australia porque quería un cambio, me notaba un poco estancado y quería probar un poco más», explica. Tras su primera etapa en Sídney, se trasladó a Perth al enterarse de que las minas buscaban trabajadores y de que era posible acceder a algunos puestos sin una trayectoria previa en el sector aunque tampoco quiere dar a entender que sin tener experiencia la contratación fuera inmediata y de hecho explica que entrar «no es para nada fácil». Si tienes carnet de conducir, aplicas en el momento adecuado y también, si conoces a alguien dentro de la empresa tienes más opciones.

Una vez superada esa barrera, los recién llegados pueden comenzar en determinados puestos y avanzar hacia funciones mejor remuneradas. Dylan opera maquinaria y conduce un camión durante su jornada. El cambio respecto a su antigua profesión es completo, tanto por las tareas como por el lugar y la organización del trabajo.

Dos semanas de trabajo y doce horas en un camión

El día comienza a las cuatro de la madrugada. Después de levantarse, los trabajadores se desplazan hasta la zona de operaciones y reciben las indicaciones. «Estamos en mitad del desierto totalmente. No hay nada», relata Dylan. Durante doce horas permanece dentro del camión, sin la actividad ni el contacto continuo con otras personas. Su calendario sigue un sistema de dos semanas de trabajo por una de descanso. En el campamento, las jornadas pueden desarrollarse de día o de noche. El turno diurno va de las 5:30 de la mañana a las 6 de la tarde, mientras que el nocturno comienza a las 5:30 de la tarde y termina a las 6 de la mañana. La operación es la misma, pero el cambio obliga a invertir por completo los horarios de sueño.

El valenciano tampoco oculta la parte menos atractiva que tiene ser minero en Australia. Define el trabajo como «muy duro», reconoce que algunos días no quiere estar allí y habla de una «cultura minera» que puede resultar «bastante deprimente». Durante las semanas de turno se siente encerrado, pese a que el campamento dispone de los servicios necesarios. La soledad pesa especialmente cuando pasa casi todo el día dentro de la cabina.

El sueldo y los gastos que asume la empresa

El dinero explica que Dylan continúe aceptando estas condiciones. Un operador de maquinaria puede cobrar 55 dólares australianos por hora y subir hasta los 60, 65 o 90 dólares. No todos los empleados perciben la cantidad máxima, ya que la tarifa depende de la función y de la experiencia. Aun así, su comparación con cuatro salarios completos muestra la diferencia que encuentra respecto a España. A la nómina se suma otro factor ya que durante su estancia en la explotación, la empresa paga los vuelos, el alojamiento, la comida y el transporte. Dylan apenas tiene ocasiones de gastar mientras trabaja en el desierto, de modo que puede conservar una parte importante de lo cobrado. Esa combinación de salario y gastos cubiertos explica el interés que estos puestos despiertan entre muchos jóvenes extranjeros.

La experiencia de Dylan con este sector deja claro que ha podido entrar sin experiencia y ganar mucho más que en España, pero antes hay que superar un acceso complicado y aceptar semanas enteras lejos de la ciudad. El valenciano ha encontrado el cambio y el sueldo que buscaba, aunque ambos tienen un coste: doce horas diarias, aislamiento y un desierto como lugar de trabajo.

@dybec_ Que no te engañen con la dura realidad de el trabajo en las minas! #storytime #trabajo #oro #camion #realidad ♬ original sound – Dybec